Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

10 DE FEBRERO DE 2005
LABOR POCO USUAL

PREDICANDO TRAS LAS REJAS

Por: Hermógenes Carril Torres

A sus 45 años ha estado en varias cárceles del país, …pero visitándolas, porque su trabajo consiste en entregar el evangelio a quienes están en esos lugares, por diversos motivos.

Orlando Muñoz Varas conoce al Señor desde hace 22 años. Recuerda su llegada al conocimiento de la verdad: "Yo nací en una iglesia pentecostal. En Argentina fui bautizado en una iglesia Asamblea rusa y después el Señor me trajo acá a la Asamblea de Dios Autónoma, hace alrededor de 12 años".

- Cómo es su trabajo en las cárceles?

- Mi trabajo es llevar el evangelio. Predicar a la gente que necesita lo necesita, porque sabemos que el evangelio de Jesucristo es el único que puede dar libertad verdadera y genuina, aunque la persona esté detrás de barrotes, pero el Señor les trae libertad a su alma. Lo más importante es la salvación de su alma.

- ¿Desde cuándo usted hace este trabajo?

- Aproximadamente hace siete años.

- ¿Y por qué sintió trabajar hacia ese sector de la sociedad?

- Un día me invitó a ir un pastor amigo, porque había caído preso su hermano y desde ese día sentí que el Señor me llamaba a trabajar en ese campo.

- ¿Cómo es la respuesta de los presos?

- Bueno, como toda la gente hambrienta de la Palabra de Señor y la acogen muy bien la Biblia. Algunos salen convertidos y otros como dicen, y usan un vocablo que emplean en la cárcel, están "encarpados", pero otros son genuinos y sirven al Señor afuera y dan fruto de arrepentimiento.

- ¿Qué significa estar "encarpao"?

- Estar "encarpao" es estar ahí para que los demás presos no los maltraten ni se aprovechen de ellos, sino que estando ahí bajo la cobertura de la iglesia se sienten más seguros.

- ¿Solamente en Santiago hace usted esta labor?

- Sí, sólo en la cárcel de Puente Alto he estado trabajando, aunque también he ido a Colina Uno, una que otra vez y también he viajado al sur, pero no tantas veces.

- ¿Cuáles son las facilidades que dan la autoridades carcelarias para predicar el evangelio?

- Antiguamente, unos dos años atrás, era fácil entrar. Bastaba sólo el carné y estar inscrito en una lista, pero hoy en día, al haber también capellanes evangélicos ha sido un poco más difícil. Ahora hay que estar inscrito y a uno le dan un carné o lo inscriben en una lista, así es que hoy en día no entra cualquiera, sino los que están más comprometidos con la obra.

- Los hermanos que acceden ¿entregan una buena doctrina o hay situaciones poco claras desde el punto de vista doctrinal?

- Lamentablemente, tengo que decirlo, el pueblo pentecostal carece de conocimiento y muchas veces se predican muchas aberraciones y esto se ha aprendido así y se ha enseñado así por la culpa de los líderes. Muchas veces, yo mismo he escuchado aberraciones acerca de la Escritura, pero como dice la Palabra, algunos predican por ganancia deshonesta, otros por ser vistos, qué sé yo, lo importante es que el evangelio es predicado y Dios respalda su Palabra, pero que hace falta doctrina, hace falta doctrina.

- ¿Debería estar más involucrada la Iglesia en este tipo de trabajo?

- Yo creo que sí, porque sobre todo se necesitan maestros para que enseñen la doctrina. Claro, como digo, porque es como un monopolio, ya que algunas iglesias se han apoderado de esto y no permiten que otras entren a predicar el evangelio. Ellos se sienten como dueños de esos lugares.

- Alguna petición a quienes puedan leer esto a través de nuestra página web…

- Les pediría que oraran mucho por los hermanos de las cárceles, sobre todo por los líderes que llevan el evangelio hacia esos lugares para que el Señor levante maestros conforme al corazón de Dios y conforme a la Escritura, para que así puedan aprender y entender la doctrina genuina, porque ella es la que trae bendiciones a nuestros corazones.

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