Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

PASTOR RICARDO SALGADO: LA IGLESIA DEBE SALIR A LA CALLE A EVANGELIZAR

Por Hermógenes Carril Torres

Es enfático en sus apreciaciones sobre la labor que deben realizar en este tiempo los miembros del cuerpo de Cristo. Asimismo, no ve gran diferencia entre la gran capital y la ciudad donde está pastoreando.
Ricardo Salgado nació espiritualmente en Santiago, pero al comienzo de la década de los 80 Dios lo llamó al sur y ahora, desde hace dos años, está trabajando en Rahue Alto, en Osorno. Ve con preocupación la globalización.

- ¿Cuál es su apreciación de cómo está la obra en Rahue Alto?
- Estoy muy agradecido, porque hemos tenido un buen tiempo. Estos dos años han sido muy buenos, han sido de crecimiento, lento, pero bien consistente y el Señor se ha manifestado. Hemos tenido algunas experiencias muy espirituales, muy buenas. Así es que estamos contentos, además hay muy buen ambiente, y está el deseo de trabajar. El tema del evangelismo está prendido también allá, así es que estamos, justamente, dando las pautas para practicarlo. Uno a uno, los hermanos están comprometiéndose con eso también. Así es que, gracias a Dios, hay una buena apreciación.

- Al ver lo que ocurre en el mundo, en este minuto, ¿cuál es su evaluación como pastor?
- Veo la necesidad de que la Iglesia salga a la calle, a la gente. Es lo único que entiendo que hay que hacer ya. No podemos seguir refugiados en la Iglesia y tenemos que hacer que actuemos, eso creo.

- ¿Los hermanos logran entender que hay que abandonar las cuatro paredes para evangelizar, para buscar a aquellos que no vienen al templo y que necesitan esta Palabra?
- Ellos necesitan de liderazgo. Necesitan que ese liderazgo esté empapado de eso y, entonces sí lo hacen, aunque es lento, y ahí nos damos cuenta que es una lucha espiritual. También están aprendiendo de otros temas, por lo que hay una recepción 'requetebuena', pero cuando viene este asunto de salir y evangelizar es más lento, pero estamos en eso, y yo creo que los hermanos necesitan un liderazgo que les muestre que están en eso, o sea, necesitan que los líderes estén, sino se desaniman.

- ¿Cuál es su esperanza cuando terminen las 40 semanas de intercesión que está desarrollando nuestra iglesia desde el 1 de marzo, a lo largo del país?
- Ver fruto entremedio y al final. Yo creo que ya se están viendo los frutos por esta cadena de oración que estamos teniendo, por ejemplo, en Osorno nosotros, tuvimos una semana de oración, pero hemos seguido acoplados y yo he sabido, por ejemplo de Temuco que ellos también siguen en el asunto. Entonces, yo creo que ya prendió la cosa, ya no es que una semana me tocó a mí y me desligo, sino que hay muchos que siguen orando y ya se están viendo frutos, y yo creo que vamos a tener una buena cosecha al final.

LA PREOCUPACION DEL FUTURO
- ¿Cuáles son los peligros que como pastor usted ve para la membresía?¿En Osorno las cosas son distintas a la gran capital? Se lo pregunto, porque usted es santiaguino…
- No creo que haya mucha diferencia por lo globalizado. Es la globalización la que nos ha acercado, ya no somos pueblerinos y los medios de comunicación están causando realmente mucho efecto, efecto nocivo, están cambiando nuestras costumbres, y entonces tenemos que estar ahí, siempre atentos con el consejo y hacer mirar al Señor, porque o si no, la gente se nos va a perder. Creo que estamos tan a la par como Santiago, aunque Santiago nos lleva la delantera, pero los medios de comunicación nos hacen estar muy actualizados, también.

- ¿Cómo está la juventud su iglesia?
- Está bien. Nosotros partimos de cero, o mejor dicho comenzamos con tres o cuatro en el año 2003 y ahora tenemos un grupo rico. Un buen grupo de 60 a 70 chiquillos que han tenido experiencias espirituales muy buenas. Están siendo bautizados con el Espíritu Santo, están teniendo retiros, tenemos dos buenos líderes, estupendos, y eso ha sido muy enriquecedor. Hay una muy buena experiencia con los jóvenes.

- ¿Cuántos son los presbíteros en Rahue Alto?
- Helmuth Pérez que es el evangelista, pero que en realidad está haciendo de presbítero, y yo. Estamos en ese proceso de tener presbíteros y tener diáconos. Así es que esperamos en un tiempo más adelante tenerlos.

- ¿Y la familia?
- Mi familia...somos Carmencita Saavedra y yo. Ella está muy involucrada con la iglesia, le agradezco mucho, porque hace un desdoblamiento tremendo, porque se duplica en su trabajo secular en la tienda y también con la iglesia, con las hermanas haciendo estudios bíblicos. A ella, muchas le dicen la mami, y yo creo que se lo ha ganado.

- Y sus hijos…
- (Sus ojos se iluminan con brillo especial). Los hijos…estoy contento con Dante que está aquí en Santiago creciendo y fortaleciéndose. Está asentándose en su trabajo y tenemos una buena comunicación. Andrés está en Australia, donde ya terminó su postgrado y está buscando trabajo. Siempre me llama y estamos muy bien conectados. Es muy rico. Estoy feliz con mis hijos, estoy feliz, feliz, al ver cómo está la juventud y de cómo algunos están tan desorientados. Le doy gracias al Señor que mis hijos están orientados y están en alguna medida protegidos por el Señor, gracias a Dios.