Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

SE DESPIDIERON DE CHILE MISIONEROS DE ORGANIZACIÓN MOVILIZACIÓN

Por Hermógenes Carril Torres

Luego de seis meses en nuestro país, este domingo 20 de mayo se despidieron de la iglesia los cuatro jóvenes que llegaron a través de la organización interdenominación Operación Movilización (OM).

Se trata de Hanna Laaksoren de Finlandia, Vanja Lütje de Dinamarca, Ryan Volkert de Estados Unidos y Alinda Feddema de Holanda, cuyas edades fluctúan entre los 19 y 27 años, y que participaron en nuestras reuniones dominicales y juveniles.

Por diversos motivos, sólo Alinda estuvo presente quien entregó un mensaje a la iglesia. A pesar del tiempo, necesitó de la traducción de Joel Naranjo, ya que el momento de tensión le hizo olvidar el español.

"Todos tuvimos un tiempo de verdadera bendición aquí, aunque al principio yo no podía entender una palabra de lo que estaba pasando, la gente era tan amable con nosotros y nos preguntaban y trataban de hablar con nosotros algo en inglés para que nos sintiéramos bien y nosotros estamos súper agradecidos por eso. Fue una gran oportunidad estar aquí en la iglesia, escuchar la Palabra de Dios y ver la unidad entre ustedes, la importancia de la oración y la confianza que tienen en Dios", le dijo a la congregación.

Luego, haciendo un gran esfuerzo leyó completo el Salmo 91 y la hermandad envió saludos a los hermanos de Holanda.

El presbítero Leo Melo solicitó a la congregación una oración por estos jóvenes, la cual fue dirigida por la hermana Irma de Riquelme.

Al término de la reunión conversamos con Alinda (19) para conocer mejor de su tiempo en Chile.

- ¿Cómo te reclutaron?
- Cada uno de nosotros llegó por razones diferentes. En mi caso, yo creo que Dios me quiere en Misiones y entonces leí de este programa que es para gente que quiere seguir en Misiones, pero no está segura de cómo y dónde. Cuando vi esa información pensé de inmediato que esto era para mí. Aunque todos tenemos diferentes razones, todos estamos aquí porque sabemos que Dios nos quiere. Nosotros no estuvimos en los barcos de OM, sino que llegamos directamente a Santiago.

-¿Cuáles fueron sus actividades aquí en Santiago?
-Hicimos trabajo misionero como visitas a indigentes y tuvimos clases de la Biblia y charlas acerca de cómo encauzar nuestras vidas y qué vamos a hacer con nuestro futuro. Visitamos escuelas y tuvimos programas de evangelización donde pudimos contar nuestros testimonios, además hicimos alguna obra de teatro. También fuimos a "Teenstreet" en Uruguay y muchas otras cosas, pero no hay espacio para contarlas todas.

-Tú dices que estás segura que quieres estar en Misiones, y ¿lo quieres seguir en un país determinado o en diversas partes?
-Estoy pensando en algo, pero quiero seguir en oración, primero, antes de hablar sobre qué es lo quiero.

-¿Cuáles son tus planes inmediatos?
-Me vuelvo a Holanda en una semana más y después voy a tener un mes libre para descansar y ver a gente como mi familia y mis amigos y después trabajar y después quizás estudiar.

-¿Pensabas venir a Santiago o a alguna ciudad de América del Sur?
-Quizás para visitar, pero no para un tiempo largo, creo. Es demasiado caro para solventar los gastos.

-Pero ¿cuál era tu deseo?
-Mi deseo era hacer este programa. Pasar un tiempo con la gente de acá. A mí me gusta mucho Sudamérica, por lo que creo que habría estado en el país que hubiera elegido OM, si Dios me hubiese querido en otra parte. Pero ahora estoy muy feliz de estar aquí y mis demás compañeros también.

-¿Cómo se mantuvieron en lo económico?
-Creo que por todas las iglesias y amigos y los padres y gentes de las iglesias, todo eso, porque son como un gran equipo de apoyo.

-¿A qué iglesia perteneces allá en Holanda?
-A una iglesia evangélica, pero con OM trabajamos con muchas denominaciones, entonces para mí no es tan importante la denominación.

Al término de la entrevista nos entregó el siguiente mensaje escrito:

¡Querida iglesia!
Queremos decir que tuvimos un muy buen tiempo aquí en Chile y en su iglesia.
Ustedes fueron una gran bendición para nosotros y nuestras vidas, lejos de nuestros países.
Nos mostraron mucho amor y cariño.
Gracias por esto. Continúen unidos. Les extrañaremos.

Que Dios les bendiga mucho, Hanna, Vanja, Ryan y Alinda.

Santiago, 20 de mayo de 2007.-