Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

En última reunión de 2008 hubo bautismo y se recordó la constitución de nuestra iglesia hace 70 años

Hermógenes Carril Torres

Fue la última reunión pública de 2008 y, por ende, fue diferente por dos motivos.

Primero, porque cinco hermanos bajaron a las aguas del bautisterio para demostrar su compromiso de obediencia con la Palabra del Señor.

Segundo, porque se recordó que el 1 de enero de 1939, luego de un bautismo en el Río Mapocho, en el sector de Vitacura, fue constituida nuestra iglesia, primero con el nombre de "Iglesia Cristiana Independiente" y al año siguiente su nombre fue cambiado a "Asamblea de Dios Autónoma".

EL BAUTISMO

Fueron cuatro mujeres y un hombre quienes dieron público testimonio de su fe. Poco antes de bajar a las aguas para ser bautizados por el pastor Alejandro Huerta, testificaron de este cumplimiento del mandato de Cristo.

-María Eugenia Chávez León (Maipú): Estoy muy emocionada, estoy profundamente agradecida del Señor por lo que Él ha hecho en mi vida. Es un día muy feliz para mí. Me cuesta hablar y solamente puedo decirles que el Señor ha traído a mi vida la luz, la vida, la alegría de vivir. Me ha devuelto el amor, y por eso estoy aquí, primero por obediencia a Él, por amor y para seguir en sus caminos junto al Padre. Gracias, hermanos, gracias Señor.

-Rocío Toro Bernal (Cerro Navia): Me bautizo porque quiero seguir al Señor en sus caminos y tengo muchos proyectos con Él. Asimismo, quiero agradecerles a unas tías que me ayudaron mucho, en todo. Gracias a las tías Eliana y Elisa, las quiero mucho.

-María Pérez Paredes (El Bosque): Tengo un testimonio. Cuando estuve internada en el hospital geriátrico me dio un coma diabético. Me hundí en un pozo negro y decía, qué estoy haciendo, no hay una luz, no hay nada, pero vi una lucecita como cuando se apaga un fósforo, esa lucecita, y dije yo, para allá voy a ir.
Me demoré mucho en llegar ahí, porque el coma diabético me dio como a las 11 de la mañana y volví a la vida a las siete de la tarde. Entonces, yo decía, a qué hora voy a llegar adonde haya harta luz y todo. De repente, llego adonde hay unos prados amarillos.
Digo yo, ¡oh!, Dios mío, y estaba el año 2000, o sea, había un 2000 ahí. Entonces dije yo, por Dios, al fin llegué y adónde voy, y ahí desperté, no sé para dónde voy.
Ahora sé que voy con nuestro Señor Jesucristo, y por eso me bautizo, porque no fue el demonio que me tomó, sino que fue Dios, nuestro Señor Jesucristo que me hizo volver a la vida y a esos prados amarillos, lindos, preciosos. No tengo nada más que decir. Amén.

-Rosa Soto Pérez (hija de la anterior hermana): También tengo dos testimonios que dar. Yo fui sanada de un cáncer, y gracias al Señor, me dieron de alta el año pasado, y me operaron dos veces de la columna. Todos me decían que no iba a poder caminar, pero gracias al Señor estoy caminando y voy a servirle a Él, y voy a hacer todo lo que Él depare para mí.
Por eso me bautizo, es un día muy especial para mí, mi madre y mi hija que está en España. Ella mandó saludos para todos los hermanos, para todos los pastores y muchas bendiciones, agradeciendo yo haya llegado hasta acá.

-Luis Socías Díaz (Maipú): Agradezco, primeramente al Señor, porque Él es misericordioso. Por mucho tiempo, Dios me ha estado quebrantando y he estado asistiendo a esta iglesia, donde me han apoyado. Tanto el pastor y toda la congregación me han tendido la mano y les agradezco a todos.
Mi testimonio es que mucho tiempo estuve desobedeciendo al Señor, pero esto de hoy viene siendo un compromiso, porque por la gracia yo ya soy salvo, en el momento en que acepté a Cristo en mi corazón. Esto viene siendo un compromiso de obediencia, en lo personal. Agradezco a un amigo de infancia, a Cristián Sandoval, que cuando antes de volver al Señor y volver a la iglesia Asamblea de Dios me invitó a su iglesia, que también es Asamblea de Dios, pero de Estados Unidos, la cosa es que también Dios lo usó para que volviera a los caminos de Cristo y pudiera seguir firme hacia delante, porque hay que ver la manifestación de lo que se viene para la Iglesia, creyendo todo el tiempo porque no importan las crisis, no importan las circunstancias.
Dice su Palabra que "Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan". Hay que creerle al Señor en este tiempo, hay que creerle, porque el Señor no va a desamparar a sus hijos.
Así es que levántese en el nombre de Jesús y levantémonos creyendo que Él es Todopoderoso para cualquier limitación que nosotros tengamos, cualquier impedimento para seguir hacia delante el Señor lo saca en el nombre de Jesús. Amén.

EL RECUERDO

Luego del bautismo, hubo una especie de ritual inédito en que el pastor Samuel Gustafsson pidió instalar en la plataforma dos bancas negras, construidas por su padre, el hermano Albino en 1938, y una mesa de centro. Los nuevos cinco hermanos ocuparon estas bancas.

"Queremos de alguna manera, demostrar y dar gracias al Señor por su enorme misericordia a través de estos 70 años. ¿Por qué se han puesto dos bancas aquí, por qué hay una mesita que muchos conocen que se usa para los matrimonios? Esto aparece realmente en el Libro de Contabilidad", dijo el hermano Samuel.

Añadió que "lo interesante es que al revisarlo, ya en julio de 1938 hay entradas por diezmos, porque la actividad como iglesia había comenzado ese mes", en calle Antofagasta 3106, sector de San Eugenio.

Como se recordará, los misioneros Albino y Fanny Gustafsson llegaron a Santiago en marzo de 1938, procedentes de Argentina, junto a Samuel, de siete años. Sus hermanas Miriam y Noemí se quedaron en el vecino país, ya que el dinero no alcanzaba para que todos pudieran viajar.

Acerca de la mesa de centro, recordó que fue regalada por una mujer inconversa que aparece en ese Libro bajo las iniciales M. de M., y quien también entregaba sus diezmos, "porque el Señor provee siempre", dijo. "Esta mujer venía en auto con chofer, y debe ser ella quien trae el primer dinero para esta iglesia que aún no había sido fundada".

"Ella trajo esta mesa que ustedes ven aquí". Esa mesa era para amoblar la casa de los Gustafsson, ya que como lo recordó "no había muebles en mi casa, había solamente cajones de té, vacíos, por supuesto, que se compraban, porque el té venía a granel en ese tiempo, no se usaban las bolsitas de hora, y con esos cajones puestos con la boca hacia un costado y una cortina por delante, eran los muebles. Así es que esta mesita era de lujo, realmente, en la casa. Es una reliquia que habla".

En el Libro de Contabilidad aparecen "Entradas" y "Salidas". Dentro de las "Salidas" hay 12 bancas de raulí, a 45 pesos cada una. Dos de esas bancas eran las que estaban ese domingo 28 de diciembre para recrear el momento de la fundación de nuestra iglesia. Dichos muebles fueron fabricados por el hermano Albino, poco meses antes de dicha fundación.

Las entradas en 1938 fueron de $ 2.008,30 y las salidas fueron $ 2.002, por lo que fundación de la iglesia se hizo con $ 6,30 que había en la caja para entrar al año 1939. Por supuesto que estos pesos no tienen relación con el dinero actual, en todo caso era poco dinero.

Luego, el pastor leyó el Acta de constitución de la Iglesia Cristiana Independiente, cuyo nombre cambió a Asamblea de Dios Autónoma al año siguiente:

"En el año 1939, el primer día de enero, reunidos en el local de la calle Antofagasta 3106, las siguientes personas: Albino Gustafsson, Fanny de Gustafsson, Miriam Gustafsson, Noemí Gustafsson, Policarpo Robles y Teresa de Robles, acordaron constituirse en iglesia cristiana según la Palabra de Dios. Los dos últimos mencionados fueron bautizados en este mismo día, los otros eran bautizados antes.

Se acordó que el hermano misionero Albino Gustafsson sea el pastor de la iglesia hasta que Dios levante a otros hombres para cumplir el ministerio.

Se acordó que el nombre de la iglesia será Iglesia Cristiana Independiente. La iglesia así constituida, con toda sencillez, según la Palabra de Dios, es iglesia autónoma e independiente de toda secta y organización religiosa y eclesiástica, pero al mismo tiempo tiene comunión y es estrechamente ligada con lazos de amor a todas las iglesias en el mundo que tienen la misma fe y profesa amor cristiano hacia todos los hijos de Dios.

Estuvieron presentes en esta reunión, como visita, y especialmente invitados, los hermanos Carlos Fredrikson, Everto Larson y Néstor Clavo".

(Carlos Fredrikson quedó a cargo de la iglesia en Córdoba que mi padre fundó en Argentina; Everto Larsson era misionero en Lautaro; y Néstor Clavo era pastor de la Iglesia de la calle Lircay, en Recoleta, que había entregado una ofrenda de amor para apoyar a la nueva obra).

EL PRIMER AÑO

El informe de caja del 7 de abril de 1939 ya no tiene la letra del hermano Albino, sino la de José Abarca Abarca, el recordado hermano Lolo, quien había sido bautizado en marzo de ese año y que luego había sido elegido tesorero. Este hermano era padre del hermano José Abarca Muñoz, el hermano "Tote".

En octubre de 1939 el arriendo del local baja de $ 200 a $150, porque la propietaria, Flor Olivares viuda de Arcos, se convirtió al Señor y había sido bautizada. También en octubre de ese año, aparece un pago de arriendo de un salón en Maipú por $ 80.

"En esta forma, hermanos, tan sencilla fue el comienzo de esta iglesia, humanamente pobre. No había dinero que corría, sino que era de lo más pequeño que se puede pensar. Hoy día estamos reunidos aquí celebrando 70 años, porque la iglesia es del Señor,…'Y le dijo a Pedro, tú eres piedra, sobre esta roca edificaré mi iglesia', no sobre Pedro, sino sobre Jesús que es la roca, lo cual está bien explicado.

Damos gracias, nosotros, los que fuimos salvos por estos pioneros. También se habla de la Escuela Dominical, ya que hay una memoria ahí, donde algunos de los presentes participamos (en la reunión había cuatro hermanos, incluyendo al hermano Samuel). ¿Se dan cuenta, hermanos, la misericordia del Señor?, no tenemos otra cosa que decir: el Señor es bueno.

Ahora en esta reunión no somos tantos como el 2 de noviembre, pero hay muchos que ya partieron y están en la presencia del Señor. Otros, tristemente, y está anotado ahí en la primera memoria, durante el año 1939, terminó la iglesia con 28 miembros, pero ya había una persona expulsada, porque volvió al mundo, y tristemente esto también se repite y se ha repetido. Seamos fieles hasta la muerte. Ustedes queridas hermanas y hermano, sean fieles hasta la muerte".

Luego, se dirigió a los cinco nuevos hermanos: "Les agradezco que han estado sentados en estas bancas y que he podido usar esta mesa que acompaña a la iglesia tantos años, pero también es una fuerte figura que el bautismo es importante para que una iglesia funcione, porque aquellos que son bautizados son agregados a la Iglesia, al Cuerpo de Cristo. Cuando el Señor dijo sobre esta roca edificaré mi iglesia, la edificación es con piedras vivas, con hermanos y hermanas que han aceptado al Señor y han obedecido lo que Jesús instituyó, el bautismo por sumersión".

ORACIÓN

En su oración final, el pastor Gustafsson señaló: "Señor Jesús, somos aquí cuatro presentes que fuimos niños de la primera Escuela Dominical, del primer año de Escuela Dominical. Hemos visto aquí cifras muy humildes, un comienzo muy pequeño, pero ahora, Señor, queremos glorificarte por ese comienzo pequeño. No estaba fundamentado sobre dinero del exterior, sino estaba fundamentado sobre la roca que eres Tú, y por eso que hemos sobrevivido, y han sido muchos los que han pasado por las aguas del bautisterio, y somos muchos más que esos seis con que se constituyó la iglesia, que ahora te pertenecemos a Ti. Gracias, Señor por tu fidelidad. Amén".

Finalmente, les dio la bienvenida a los nuevos cinco hermanos.

Asimismo, los hermanos Ricardo Méndez, Margarita Olivares y Claudio Oyarzún entregaron su testimonio como representantes de las nuevas generaciones de cómo el Señor cambió sus vidas.

Durante el culto, cada hermano y hermana recibió un calendario de 2009 como recuerdo de estos 70 primeros años.

 

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