Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Después de dos años regresó a su país joven misionera holandesa de Operación Movilización

Hermógenes Carril Torres

Después de casi dos años, Bernadette Leenman (26) retornó a su país, Holanda, poniendo fin a un trabajo misionero en Santiago, a través de Operación Movilización, OM.

A tal punto fue su integración a los jóvenes de la iglesia que el día de su despedida de la congregación, el domingo 6 de julio, pudo hacerlo en un español bastante entendible.

Son cinco hermanos y ella es la cuarta. "Yo vivo en el este de Holanda, donde no está la capital, pues la capital está en el oeste. Vivo en un pueblo chiquitito que tiene cinco mil personas, no más, entonces el cambio va a ser muy grande desde Santiago a mi pueblo", dice con entusiasmo Bernadette al saber que en pocos días estará en su hogar.

-¿Pasaste por otro lugar antes de llegar a Santiago?
-No, directamente a Santiago, a través de OM, porque en Holanda tienen oficina y acá también y pueden comunicarse.

-¿Cuál fue tu experiencia acá en Chile?
-Mi experiencia en Chile fue súper buena. Primero tuve un tiempo de seis meses acá y luego volví a Chile. Dios me bendijo en forma increíble, porque Él siempre ha estado a mi lado y yo me sentí muy bien.
Él quería usarme acá y fue increíble ver cómo Él hizo todo en mi vida y en vidas de otras personas, y fue increíble el tiempo acá. Ahora sé que Chile está en mi corazón, entonces yo quiero y espero volver.

-¿Qué hiciste acá?
-Lo más grande fue participar en el entrenamiento intensivo que tenemos en OM para jóvenes extranjeros. Ésta es una actividad donde se entrega un entrenamiento para jóvenes que vienen por nueve meses y yo era una líder en este grupo.
Además, gran parte de mi trabajo fue lo que hacemos en hogares de niños. El primer año yo trabajé en un hogar de niños y el segundo, en un hogar de niñas. Empezamos en octubre y estuvimos nueve meses con las chicas y fue súper bueno eso.
También yo era una de las supervisora de las chicas que estaban en el entrenamiento, entonces yo hablaba mucho con ellas, cómo estaban y cómo iba todo, y cumplía con las tareas que como líder tenía que hacer.

-¿Qué vas a hacer ahora?
-Ahora quiero ir por un año a Holanda y la idea de este tiempo es participar más en mi iglesia, ya que estuve muy poco tiempo en ella antes de venirme a Chile. Entonces en este tiempo quiero invertir en la gente para que ellos me conozcan mejor y yo les conozca más a ellos, porque mi sueño, y sé que Dios puso eso en mi corazón, es salir más a Misiones, y yo quiero servir mejor.

Para eso, necesito el apoyo de mi iglesia, porque en estos dos años que estuve acá Dios puso muy fuerte en mi corazón ayudar de mejor manera a niños y a jóvenes en sus necesidades. Por eso, quiero empezar a estudiar terapia pastoral y con ello quiero servir mejor a Dios, porque yo sé que Él quiere eso y ese es mi sueño.
Así es que quiero usar este año para empezar mis estudios y trabajar y también trabajar en mi iglesia y volver el próximo año para hacer mi práctica acá. Ese es mi plan, sólo si Dios quiere.

-¿Cuál es tu oficio o profesión?
-Yo estudié orfebrería para hacer joyas, esa es mi profesión, aunque en estos dos años no hice nada, pero sí me gusta realizar cosas creativas y cuando vuelva a Chile quiero crear una línea de arte y con eso evangelizar, esa es mi idea y también es un sueño que tengo y así también puedo hacer algo con mi profesión.
Vamos a ver qué quiere Dios con eso, también.

Al despedirse les dijo a la congregación que siempre se sintió "súper bienvenida acá y quiero dar muchas gracias por recibirme con mucho cariño siempre y compartir acá con ustedes para alabar a Dios y escuchar su Palabra. Quiero decirles muchas gracias y que Dios les bendiga ricamente".

Posteriormente, el presbiterio ungió a Bernadette y pidió al Señor muchas y ricas bendiciones para su vida.