Profesores
de la Escuela Dominical de Santiago reafirmaron su espíritu
de trabajo y agradecieron al Señor por el año 2010
Con una concurrida cena, los profesores de la Escuela Dominical
de la Iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Santiago cerraron
su trabajo 2010.
En el encuentro, realizado en el hall del Templo Central
el viernes 26 de noviembre, se dieron cita quienes cada
domingo y también cada sábado, en algunos lugares, entregan
la Palabra de Dios, a quienes serán los futuros integrantes
del Cuerpo de Cristo, si el Señor tarda en venir.
Profesores de Pichidegua, Avenida Matta, Padre Hurtado,
Peñalolén, Maipú, Población La Victoria, Cerro Navia, El
Bosque, Población Julio Dávila, San Ramón, Población José
María Caro y Rancagua expresaron su agradecimiento al Señor
por su fidelidad.
La ceremonia fue coordinada por las hermanas Febe Jaque,
Marisol Maureira, Carol Gustafsson y Silvia Vilches.
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Febe Jaque.
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Marisol Maureira.
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Carol Gustafsson.
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Silvia Vilches.
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LOS TESTIMONIOS
Mientras se desarrollaba la cena, un representante de cada
Escuela Dominical entregó sus vivencias del año que ya se
va, lo que resumimos a continuación:
-Carol
Astudillo (Pichidegua): Hay más o menos como 30 niños
y es súper rico llegar allá, ver cómo se ponen alegres cuando
ven a los tíos. Cuando les hablamos de Dios, también sus
caritas ahí contentas y es algo súper rico que se siente
y es motivo de darle gracias a Dios, porque cuando comenzamos
allá eran poquititos niños y ahora hay hartos y eso es motivo
de darle gracias y bueno, porque Él ha dado todos los medios
para poder viajar todos los sábados. De repente, no tenemos
auto o no alcanza la plata, pero llega el sábado y ahí Dios
nos provee y podemos viajar todos los sábados y nos da las
fuerzas a cada tío, también.
-Constanza
Garrido (Avenida Matta): Ojalá pudiera tener las palabras
suficientes para darle las gracias a Dios por servirlo.
Es realmente un honor siempre tener este trabajo de la Escuela
Dominical, es un trabajo súper difícil, es una responsabilidad
tremenda con el sentido que podemos influir en la vida de
estos niños en formación y eso es un peso, es una responsabilidad
que uno tiene de manera constante. A nosotros, este año,
nos ha bendecido, nos ha dado la sabiduría para enfrentar
algunas situaciones, porque somos humanos, pero el Señor
ha sido súper fiel. En cuanto al grupo de profesores de
Avenida Matta, doy gracias a Dios por lo que se ha producido
este año con los niños. Yo creo que en todas las clases
hemos visto cambios, hemos visto cómo el Señor ha obrado
en la vida de varios de ellos.
-Miguel
Hernández (Padre Hurtado): Desde el año pasado estamos
trabajando con un grupo de adolescentes del local y el grupo
de jóvenes está apoyando "La zona feliz", y el Señor ha
sido fiel en cuanto a la cantidad de alumnos. A mitad de
año, como que nos costó. Sentíamos que estaba bajando la
cantidad de alumnos, pero el Señor fue fiel y puso en cada
corazón de los profesores el ir a visitarlos y ahora cada
sábado están llegando más alumnos, porque nosotros comenzamos
como con 50 alumnos en marzo, y después bajó y ahora estamos
recuperando esa cantidad. El Señor ha sido muy bueno con
Padre Hurtado y también en Pichidegua. (También trabaja
en este lugar).
-Luz
Mariza Cortés (Peñalolén): Quiero dar gracias a Dios
por este año, ha sido un año muy especial. Trabajamos con
Marisol Maureira con los adolescentes y preadolescentes,
también, y la Palabra de Dios trae fruto. Quiero animarles
a confiar en que es Palabra de Dios la que entregamos todos
los domingos. Esa palabra, como dice Isaías 55:10 y 11,
como la lluvia, como la nieve, riega la tierra y no vuelve
vacía, da fruto; hace lo que Él quiere y eso hizo con cuatro
lolitas que bajaron a las aguas del bautismo, y están viviendo
una parte muy importante, están siendo consideradas dentro
de la iglesia. Quiero dar las gracias a un nuevo integrante,
al hermano Juan Carlos que se integró hace poquito, a mitad
de año más o menos, y ha sido de gran bendición para la
Escuela Dominical.
-Myriam
Romero (Maipú): Le doy gracias al Señor por estar acá
y gracias al Señor por darnos el privilegio, a cada uno
de nosotros como tíos, de poder servirle en esta labor tan
hermosa que es dar la Palabra a los niños, de llevar los
niños a Cristo. Creo que es un honor y un privilegio para
cada uno de nosotros, porque es el Señor el que nos guía,
nos da la fuerza. Cuando no tenemos fuerza, cuando estamos
cansadas, Él es que nos levanta y nos da la fuerza para
que podamos emprender este caminar y nos bendice. Somos
18 tíos que estamos ahí y creo que este año hemos trabajado
en comunión. Más que tíos somos amigos entre nosotros, somos
hermanos en Cristo y nos hemos llevado muy bien, nos hemos
complementado como tíos y hemos podido entregar la Palabra
del Señor, guiados por Él y creo que cuando nos humillamos,
cuando servimos al Señor en humildad, Él nos bendice y hemos
comprobado esto en unión y en humildad. También les puedo
contar que este año hicimos una campaña de niños y una de
adultos, y fuimos bendecidas y hemos llegado a alcanzar
a 70 niños. Los niños pequeños son los más fieles, no nos
fallan nunca, aunque lluevan ellos están ahí.
-Jessica
Meneses (La Victoria): Damos gracias al Señor por La
Victoria, porque el Señor es fiel. Hemos pasado momentos
difíciles con los niños, pero el Señor ha sido fiel. He
comprendido la Palabra de Dios que dice que no os amedrentéis,
ni tengáis miedo ante ejército tan grande, porque más son
los que están con vosotros que los que están con ellos.
Yo doy gracias al Señor, porque su Palabra es fiel. Estoy
contenta con el Señor y con los niños.
-Ruth
Maldonado (Cerro Navia): Este año ha sido maravilloso
con los niños de Cerro Navia. Somos cinco las tías este
año y al terminarlo, me siento feliz trabajando con los
niños, estoy bien contenta, y agradezco al Señor por este
trabajo que me da. Ahora me esfuerzo un poco más, porque
estoy en Recoleta y debo llegar a Cerro Navia, pero con
la ayuda del Señor, igual estoy ahí.
-Antonia
Cinzano (El Bosque): Doy gracias al Señor por el lugar
donde estoy. Allí estoy haciéndole clases a los pequeños
y son como 10, más o menos, a veces son más a veces son
menos, pero estamos bien trabajando. He servido siempre
al Señor, desde que tenía cinco años que me integré a la
Escuela Dominical y la hermana Noemí Gustafsson era la que
me hacía las clases, y doy gracias al Señor, porque continué
después sirviendo al Señor siempre y ahora trabajando para
el Señor. Así es que por eso le doy gracias al Señor en
el lugar que me ha puesto, que es el mismo en que vivo,
en El Bosque.
-Pilar
Alemani (Julio Dávila): Tengo que dar gracias a Dios
por la Escuela Dominical, por un año más. Ha sido un año
difícil, pero vamos a tomarnos la fuerza para que el próximo
año sea mejor y todos los profesores, como dice la Palabra
del Señor, seamos como niños. Hemos estado con la fidelidad
del Señor con nuevas didactas el próximo año, como decía,
y sabemos que Dios es fiel y los niños van a llegar de a
poquito, pero van a llegar.
-Jacqueline
Ramírez (San Ramón): Damos muchas gracias al Señor por
su fidelidad este año con nosotros, porque Él ha sido fiel,
nos ha bendecido. Le damos gracias al Espíritu Santo, porque
este año nos ha enseñado muchas cosas, les damos gracias
al Señor por todos los jóvenes que este año están participando
en la Escuela Dominical, porque el Señor ha despertado sus
espíritus, porque tienen ánimo de trabajar y porque parte
de esos jóvenes nos están apoyando en San Ramón. Le damos
gracias al Señor, porque hemos visto cómo a través de su
Espíritu Santo, Él ha transformado la vida de niños de una
manera sobrenatural. Le damos gracias al Señor, porque Él
nos llamó, porque nosotros no lo escogimos a Él, sino que
Él nos escogió a nosotros y ha tenido de nosotros misericordia.
Nuestra congregación ha tenido el llamado de evangelizar
a niños, y eso es maravilloso. Dios nos ha llamado a crear
niños con mente para Cristo. Que nosotros sembremos la semillita
en sus corazones.
-Ana
Vega (José María Caro): Estoy desde el año pasado y
ha sido una tremenda bendición, porque desde chica siempre
he tenido el llamado para este ministerio y uno de mis sueños
frustrados es no haber estudiado pedagogía, y aquí lo puedo
hacer feliz de la vida. Con los pequeños ha sido una gran
bendición, el año pasado, estábamos a la espera de que ellos
llegaran, porque un hermano los llevaba, pero ahora este
año pude tener la experiencia de ir a buscarlos y empezar
a conocer a sus padres. Creo que la iglesia que está ahí
es de gran bendición para el barrio y también tenemos desde
ya algunas metas o proyectos para el otro año, porque los
niños están creciendo. En ese aspecto falta una mejor distribución,
porque en pocos metros cuadrados tenemos a niños de todas
las edades. Como proyecto, quizás es tener un local más
grande, donde podamos tener por lo menos dos tipos de clases.
-Stephanie
Gómez (Rancagua): Rancagua es un trabajo bien difícil,
pues son niños en riesgo social, pero si algo que me impresiona
cada sábado y que me da nuevas fuerzas para seguir yendo
es que ellos valoran nuestros esfuerzos. Aunque yo no veo
como tal los esfuerzos, sino que es mi manera de agradecerle
a Dios por todo lo que Él ha hecho. El sentir que los niños
valoran que uno viaje, de hecho nosotros comenzamos a las
11,30 horas y ya 10 para las 11 nos van a decir, ¡ya pues
tía, apúrese que queremos partir!, hacen que uno valore
más este trabajo y sólo puedo concluir con que Dios ha sido
fiel y seguirá siéndolo para siempre. Esto me renueva cada
sábado, y el ver que hay niños que llevan asistiendo más
de cinco años o seis años, a pesar de que sus papás no sean
cristianos, a pesar de que a lo mejor ni siquiera vivan
con sus papás, ellos puedan levantarse e ir solitos a escuchar
más de Dios, ya la semilla está plantada y eso me da gozo.
Tenemos un número de alrededor de 35 niños y somos tres
profesores, nada más, así es que Dios es demasiado bueno
y yo, no es por mis logros, no es por mis méritos, porque
de verdad, yo no tengo nada, sino que es Dios que actúa
por medio de nosotros.
PRESBÍTEROS
También
los pastores presentes se dirigieron a los profesores. Primero
fue el pastor Alejandro Huerta quien comenzó agradeciendo
al Señor la oportunidad de reunirse y conversar. "Este año,
como iglesia podemos decir, una vez más, gracias Señor por
este trabajo con los niños. Esta iglesia es una de las que
se caracteriza por tener un fuerte trabajo con niños lo
que es reconocido en las demás iglesias". Añadió que esto
comenzó desde los albores de nuestra iglesia y nunca se
ha terminado. Puntualizó que si los profesores no se ponen
al servicio del Señor, de nada sirve. Asimismo, agradeció
la disposición de los hermanos y hermanas que trabajan en
este servicio a Dios.
En
tanto, el pastor Francisco Naranjo manifestó que estaba
muy agradecido al Señor, porque desde un comienzo de nuestra
iglesia, 70 años y un poco más, dio esta visión a los hermanos
que iniciaron la misión acá en Chile de trabajar con los
niños. "Nos destacamos como una iglesia que trabaja con
niños y da cosa cuando uno dice y se encuentra con hermanos
de otras iglesias y que no trabajan con niños. Entonces
¿cuál es el futuro de esa iglesia?" Puntualizó que es muy
constructivo poder sentir el agradecimiento de los niños.
"El Señor tiene algo grande para nosotros. La bendición
está sobre quienes hacen su voluntad. Los niños deben conocer
la voluntad de Él", sostuvo.
Asimismo, leyó un saludo del pastor Paul Gustafsson el
cual estuvo basado en Hebreos 6:10 que dice "Porque Dios
no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de
amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido
a los santos y sirviéndoles aún". "Creo que su labor es
un pilar de evangelismo, consolidación y aporte social,
no sólo a los niños, sino que a toda la iglesia", añadió.
Recalcó que "el trabajo de estar todas las semanas e ir
al lugar, no es en vano. En esta tierra no habrá recompensa,
sino que el Señor se las entregará. Sigan fieles. Es hermoso
ver este grupo de profesores. Hay experiencia y hay un precioso
grupo de jóvenes. Si el Señor tarda en venir, ellos reemplazarán
a los que no puedan, y así sucesivamente. El Señor tiene
en cuenta este esfuerzo. No es en vano", finalizó.
Durante
este encuentro de fin de año, la hermana Heradja Fuentes,
encargada de San Ramón, agradeció el apoyó económico de
algunos hermanos para llevar a algunos niños a las Colonias.
Dijo que "son 10 a 12 niños y los hermanos se involucraron
con ellos. Durante el año se juntaron y también hubo un
aporte mensual de parte de los niños. Se logró que ellos
ofrendaran. Y se juntó el dinero. Los niños aprenden del
Señor, se entusiasman, se entusiasman, aunque hay algunos
que se entusiasman mucho con el fútbol, el volantín, pero…Somos
5 profesores y nos ayudamos para que los chiquillos se mantengan".