Carina, la hija menor del misionero Juan
Fredrikson, cuenta algunos detalles de la partida del che
Juan.
Hermógenes Carril Torres
Este
martes 8 de julio a las 11 de la mañana se efectuarán los
funerales del hermano Juan Fredriksson. El servicio religioso
se realizará en el templo de la iglesia a la cual él pertenecía,
o sea, en Uppsala.
Hace unos días tuvimos la posibilidad de conversar con
Carina, la hija menor, quien nos comentaba que había que
hacer coincidir varios detalles para realizar su inhumación,
ya que Yonsi vive en Venezuela y el hijo mayor, Carlos,
en Estocolmo.
Sobre la partida del che Juan, nos decía que "la muerte
de papá es un vacío inmenso".
Recordó que "su corazón estaba muy débil en el último año
y la cosa se puso pesada".
Su voz revela la tristeza del momento, pero igual está muy
agradecida por cómo fue tratado por sus enfermeros. "La atención
médica que le dieron fue muy buena. Incluso, hace unas semanas
el personal le hizo hasta un asado en el patio de la casa,
porque siempre se los pedía".
Carina recordó el momento en que el hermano Juan fue llamado
a la presencia del Señor, las cuatro de la madrugada del viernes
20 de junio, hora de Suecia. Ella estaba allí, junto a su
cama, en la clínica, mientras hermana Noemí estaba en su casa,
descansando.
"Ese día estaba clarito, los pajaritos cantaban, estaba muy
lindo, fue muy hermoso. Se durmió. Fue muy lindo, fue muy
tranquilo, a pesar de lo que ese momento significa en la vida
de una persona. Papá se sentía listo para seguir a la otra
ciudad. No quería luchar más y quería irse al próximo cielo.
Nos hemos recordado del himno Más allá del sol, y es allí
donde está…(su voz se quiebra)… Han llamado muchas personas,
gente que lo conocía. He hablado con suecos, chilenos, argentinos...
Muchos llamados y donde lo han recordado".
El che Juan había nacido el 22 de febrero de 1925, en Santa
Cruz, Bolivia, Sus padres, los misioneros suecos Carlos
y María Fredriksson, habían arribado a ese país en 1923.
Llegó a Chile en abril de 1950 y se casó el 6 de mayo de
1950, incluso hacía algunas semanas que había celebrado
su aniversario de bodas número 58 junto a hermana Noemí.
Nuestra petición es que los hermanos que conocieron a este
matrimonio de misioneros sigan orando por la hermana Noemí,
ya que necesita la fortaleza divina.
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(21 de junio de 2008)