Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Varios jóvenes de la iglesia de Santiago participaron en un congreso internacional de misioneros

Hermógenes Carril Torres

Más de 2.200 jóvenes de diversos países sudamericanos se dieron cita en Córdoba, Argentina, entre el sábado 16 y el viernes 22 de enero, para participar del Segundo Congreso CIMA 2010, cuyo gran propósito es adiestrar a misioneros que vayan a los lugares donde todavía no se conoce la Palabra de Dios.

CIMA significa Congreso Internacional Misionero de América del Sur, actividad que se realiza cada tres años a nivel internacional y cada año a nivel nacional. El primero de estos eventos latinoamericanos se efectuó en 2007, también en Argentina.

Tanto en Chile como en Argentina, Paraguay, Bolivia, Brasil y Perú, entre otros países, hay entidades cuyo objetivo es promover el trabajo misionero transcultural llamadas Centro de Entrenamiento Cristiano (CEC) que capacitan a jóvenes que han recibido el llamado a predicar el evangelio a otras latitudes.

Dentro de sus actividades está CIMA que a decir de sus mentores "es un evento internacional de capacitación y motivación para el joven cristiano, que lo desafía a entregarse totalmente a Dios y a crecer en su relación personal con Él. Así también le brinda herramientas para que descubra y desarrolle sus dones y talentos, asumiendo un compromiso de servicio con su iglesia local y las misiones mundiales".

Durante los días que duró el evento hubo 35 Talleres con temas tan disímiles como Fundamentos para la Misión Urbana; Abierto por el costado: pensar, creer y crear en la posmodernidad; Sexualidad y homosexualidad: Las mentiras más comunes; y El evangelio y el mundo de los negocios, entre muchos otros.

Asimismo, se realizaron nueve Plenarias en forma paralela con temas como Señor, ¿para qué vivo?; Descubre a Dios cada día; En el facebook de Dios; y ¿El llamado es para los dos?, entre otros.

En las noches también hubo actividades especiales, destacando el segmento Show de talentos.

De la iglesia capitalina asistieron varios jóvenes, incluyendo a algunos representantes de Operación Movilización (OM) liderados por el misionero Yerko Clavero.

LAS OPINIONES

Conversamos con algunos de estos jóvenes:

Oscar Alejandro González Vera (31 años).
-Tu opinión de Cima 2010:
- Es difícil decir algo bueno, porque todo fue bueno en sí, pero la diversidad de vivencias de otras personas, de ver tantos tipos de cómo Dios trabaja, en diferentes lugares, como que me abrió los ojos y me hizo ver que hay muchas cosas por hacer.

-Lo mejor:
- Yo creo que la organización y en cuanto al tema con Dios, realmente hacemos falta. Hay hartos jóvenes que están perdidos y nosotros somos un elemento que estamos medio dormidos, pero estas instancias así nos sirven para abrir los ojos y salir a evangelizar.

-Lo malo que se podría mejorar:
- Yo creo que en el tema de la organización es un poco el tema de los baños, el agua, pero eso en gran parte fue como algo de Córdoba, no de la organización, que se cortaba el agua, cosas así.

Pamela Naranjo Inzunza (28 años).
-Tu opinión de Cima 2010:
- Yo creo que lo que puedo destacar, a primera vista, fue la organización que movilizó a 2.200 jóvenes para todas las actividades que hacían fue súper, súper bueno, nada que decir, las comidas, todo, todo súper organizado. Y lo otro que me gustó mucho es que como son jóvenes de distintas iglesias, de distintas denominaciones se enfocan en los puntos en común como para que todos reciban bendición. Tratan de no tocar puntos que a veces son medio controversiales, lo que yo encontré súper, súper sabio, porque hubo bendición para todos.

-Lo mejor:
- Que el Señor estuvo con nosotros, eso siempre va a ser lo mejor la presencia de Dios en medio de sus hijos.

-Lo peor:
- Aparte del calor, una opinión personal que me di cuenta estando allá es que es genial estar con tanta gente, pero a la vez, creo que prefiero cosas más pequeñas, porque es tanta, tanta la gente que uno se pierde y es muy impersonal, pero como habíamos un grupo más o menos grande de acá, estábamos con los niños de OM, andábamos más o menos juntos, pero como tanto, tanto, tan grande, eso fue como mucho.

Nadia Jiménez Valdés (29 años).
-Tu opinión de Cima 2010:
-Guau…Creo que fue más de lo que esperaba, creo que Dios está preparando una generación nueva para servirle, una generación nueva para declarar del nombre de Él y una generación nueva dispuesta a arriesgarlo todo para servirle.

-Lo mejor:
- Primero, siempre la presencia de Dios en todo momento, en todo lugar, en cada Plenaria, en cada estudio, en cada momento de alabanza. Lo segundo, la producción, la gente muy preparada, todo muy bueno desde la escenografía, la alimentación, todo súper bien, muy buena organización.

-Lo malo:
- El calor, pero algo que podría mejorar…no sé, creo que muchas veces es la misma gente que critica, simplemente, uno tiene que ir preparado a todo. Uno tiene que ir preparado a lo bueno, a lo malo, y quedarse con lo bueno y desechar lo malo, entonces, las críticas creo que siempre deben ser constructivas, y más que nada, creo que lo que se pudo mejorar, o se podría mejorar, de repente, para CIMA, no sé…No puedo criticar nada, porque todo me gusto, y lo malo lo supe superar bien, así es que no puedo criticar nada…sorry.

Andrés Cortés (24 años).
-Tu opinión de Cima 2010:
- Mi opinión con respecto a este Congreso es que, gracias a Dios, fue mayor que todas las expectativas que me había formado, y más que eso, creo que he podido comprender y he podido humanizarme más en lo que es la hermandad con la sociedad, con el mundo e incluso para poder ser luz entre las naciones, que es lo que se nos demanda. Así que este Congreso, por lo menos a mí, me ayudó a llegar a ser un amante de la demás personas, a amar a nuestro prójimo y llevarlo a los pies de Cristo.

-Lo mejor:
- Las Plenarias y los Talleres para mí fueron lo mejor. Por lo menos en el Taller en que estuve sobre Cristianismo y Posmodernismo le saqué todo lo provecho que pude y me ayudó a comprender, a contextualizar para nuestra sociedad, en estos tiempos, el evangelio, y por sobre todas cosas, poder ocupar herramientas que están a nuestra disposición para poder evangelizar, y poder llevar gente a los pies de Cristo.

-Lo peor:
- Las duchas y el calor.