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niños participaron en las Colonias de las Escuelas
Dominicales de la iglesia de Santiago que se desarrollaron
en Pichidegua
- La actividad se realizó entre el 11 y
el 29 de enero y en ella participaron alumnos de los diversos
Anexos capitalinos.
- El tema central que los tres grupos abordaron fue "El fruto
del Espíritu Santo".
Ciento veintidós niños participaron en las Colonias de
las Escuelas Dominicales de Santiago, quienes fueron divididos
en tres grupos, y para los cuales la parcela de "El Boldo"
en Pichidegua estuvo disponible desde el miércoles 11 de
enero al domingo 29 de enero.
Esta es una tradicional programación de verano que ya
tiene cerca de 40 años en que la semilla sembrada en los
pequeños también llega a sus padres, cuando retornan a sus
hogares, lo que es de mucha responsabilidad para los encargados
de las Escuelas Dominicales.
La
hermana Carol Gustafsson estuvo encargada del primer grupo,
entre el 11 de enero y el martes 17. Fueron 42 niños procedentes
de los locales de El Bosque, Cerro Navia, Padre Hurtado
y Pichidegua.
Acerca de esta actividad que la iglesia Asamblea de Dios
Autónoma de Santiago realiza todos los años aseveró que
"una vez más el Señor estuvo con nosotros. Fue una buena
Colonia, donde tanto niños, monitores y hermanas de la cocina
disfrutaron de días con agradable confraternidad y aire
puro".
Sobre el programa desarrollado puntualizó que "el tema
central de este año fue 'El fruto del Espíritu Santo'; las
lecciones de la mañana y de la noche estaban relacionadas
con este tema, y los niños hicieron hermosos trabajos manuales
que luego se llevaron a sus hogares. En cuanto a recreación,
la piscina es el necesario momento para refrescarse, y realizar
algunas competencias por Alianza. Además, jugar en los juegos,
a la pelota y explorar la naturaleza. Este año recibimos
la donación de una cama elástica que fue de gran entretención
y gasto de energía para los niños".
-¿Algo que mencionar en la parte espiritual de los niños?
-Llama la atención cómo los niños y niñas buscan y alaban
al Señor con alegría, se observó, además, una hermosa camaradería
entre los niños.
-¿Quiénes fueron los jóvenes que estuvieron apoyando
en esta Colonia y las hermanas que estuvieron en la cocina?
- Los monitores que fueron en este grupo, eran tíos de las
Escuelas antes mencionadas, como Elsa Conejeros, Miguel
Hernández, Marisol Maureira, Roberto Flores y yo en la labor
de encargados. También participaron Mabel Vásquez, Carina
Neira, Nicol Campos, Danny Hernández, Francisca Fuentes,
Matías Fuentes, Estefany Gómez, Karina González, Alejandra
Gajardo, Naty González, Eliecer Valdenegro y Daniel Astudillo.
Cuatro de los hermanos antes mencionados fueron tres días,
dependiendo de sus trabajos y estudios.
Este año, las hermanas de la cocina, además de preparar
ricos alimentos y embelecos, participaron con un simpático
número en la Festicolonia. Allí estuvieron Antonia Cinzano,
Jackeline Álvarez, Rose Marie Guzmán y Flor González. Aquí
cabe mencionar que los monitores colaboraron en el lavado
de loza por turnos.
Es hermoso ver cómo se esfuerzan y sirven al Señor con
alegría. Agradecemos también la siempre buena disposición
del hermano Juan Carlos Astudillo, nuestro guardaparcela.
-Algún comentario final.
-La gratitud al Señor por el privilegio que nos da de servirle
entre los niños, en una instancia como las Colonias, que
es una hermosa oportunidad para los niños de estar cerca
del Señor, y gozar del hermoso lugar que nos ha dado.
SEGUNDO GRUPO
La
hermana Febe Jaque fue la encargada del segundo grupo de
niños que estuvieron en la parcela entre el 17 y el 23 de
enero. Fueron 33 menores de Peñalolén, José María Caro y
del Templo Central de Avenida Matta."En principio el grupo
era de 43 niños, pero hubo Anexos que finalmente no llegaron",
nos señala.
-¿Cuál es su apreciación sobre esta Colonia?
-Me parece que fue una buena Colonia, personalmente, siempre
espero algo más, siempre hay cosas que podrían haber sido
mejores, pero doy gracias al Señor porque se pudo realizar
lo planeado. No hubo mayor problema con los niños. El Señor
nos guardó de accidentes (no hubo nada de eso) y tampoco
ningún niño se enfermó de cuidado.
-¿Qué actividades desarrollaron tanto espirituales como
de recreación?
-Por supuesto que la primera actividad del día era un rico
desayuno (leche, sándwich, cereales). A las 10,00 de la
mañana, aproximadamente, se daba comienzo a la reunión matinal
con un devocional. Luego los niños se separaban por grupos
y edades para tener su clase y manualidades.
Cerca de las 13.30 horas correspondía el almuerzo y a las
15 horas se podía ir a la piscina y hasta las 18.00 horas.
(Este lapso entre almuerzo y piscina a los niños se les
hace eterno). Dentro de este horario también están las competencias
por Alianzas y también un momento para que puedan comprar
algo en el Kiosco. (El Kiosco se abría a las 17.00 horas).
Después de la piscina había un partido de fútbol entre
equipos masculinos o mixtos (esto era opcional). Luego a
las 20.00 horas estaba la once y comida. A las 21.00 horas,
comenzaba la reunión de la noche. A las 22.30 horas se les
servía una taza de leche con galletas o queque. Luego, todos
a los dormitorios, tanto tíos como niños. El asunto era
tratar de que estos últimos se durmieran.
Sobre lo espiritual, el tema que se trató tanto en las
reuniones de la mañana como en la noche fue "El fruto del
Espíritu Santo".
-En este mismo plano, ¿algo que mencionar en la parte
espiritual de los niños?
-Fue muy alentador y de mucha alegría ver cómo niños que
han ido por varios años a la Colonia y que ahora ya están
entrando en la preadolescencia se notaba que su deseo era
buscar del Señor. En alguna oportunidad se acercaban a preguntar
algo que tenía que ver con su vida espiritual. Fue muy grato
verles alabar al Señor y por sobre todo poner mucha atención
en las lecciones de la noche. El comentario de algunos tíos
era que los niños, sin distinción de edad, habían entendido
el mensaje incluso los chiquititos que iban por primera
vez.
-¿Quiénes fueron los jóvenes que estuvieron apoyando
esta Colonia y las hermanas de la cocina?
-Los jóvenes son profesores de las Escuelas Dominicales
que participaron en este grupo, así es que en realidad nombraré
a todos los tíos que fueron (para no herir a nadie).
Ellos fueron Simón Silva, Giancarlo Daziano, Natalia Ramírez,
Catalina Silva, Anita Vega, Génesis Gómez, Catalina Silva,
Daniela Escobar, Israel Jaque, Alejandro Escobar, Fanny
Orellana, Olga Candia, Juan Carlos Jara.
Las hermanas que ayudaron en la cocina fueron Susana Riquelme,
Nadia Jiménez, Carmen Gloria Fuentes, Lissette Sáez.
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| Las tías de la cocina: Susana
Riquelme, Carmen Gloria Fuentes, Lissette Sáez
y Nadia Jiménez. |
-Algún comentario final.
-No puedo dejar de dar gracias al Señor por su ayuda, fuerza
y protección en esta Colonia, tengo muy claro que sin Él
nada es posible y todo es en vano. También quiero dar muchas
gracias a los hermanos que oraron por estas Colonias y su
generoso aporte material para que esta actividad se llevara
a cabo. El Señor les bendiga.
Asimismo, quisiera reconocer el trabajo de cada tío y la
labor de las hermanas en la cocina, también la siempre buena
disposición del hermano Juan Carlos Astudillo. Muchas gracias,
"vuestro trabajo en el Señor no es en vano".

TERCER GRUPO
El último grupo de Colonia estuvo a cargo de la hermana
Ada Romero. Hubo 47 niños procedentes de Maipú, San Ramón
y el Templo Central de Avenida Matta. Su periodo fue entre
el 23 y el 29 de enero.
Comenzó
diciéndonos que "como cada año, el Señor fue muy bueno.
Nos dio hermosos días, no tuvimos accidentes que lamentar,
en las reuniones el Señor trató con los niños y sabemos
que todo esfuerzo valió la pena".
-¿Cómo planificaron los tiempos para lo espiritual y
lo recreacional?
-En el área espiritual, todos los días en la mañana se celebraban
devocionales y una lección para todos los niños, luego se
separaban por edades para hacer las actividades manuales.
En las tardes/noches participábamos de reuniones donde los
niños podían alabar, adorar y escuchar una lección objetiva
relacionada con "El Fruto del Espíritu Santo".
Las actividades recreacionales consistieron en competencias
deportivas y de conocimiento bíblico (sobre las lecciones
impartidas), la tradicional tarde de piscina, una excursión
al cerro, entre otros.
-¿Cómo se trató la parte espiritual de los niños?
-Sin duda, la Palabra del Señor no vuelve vacía. Es hermoso,
ver cómo los niños tienen un corazón sensible a la voz del
Señor y en esa docilidad ellos son tocados por el Señor
y sus vidas son transformadas. Hay muchos testimonios de
niños que hicieron compromisos con Dios, pidieron perdón
por sus pecados, entregaron sus vidas para ser modeladas
desde ahora, su niñez.
-¿Quiénes fueron los jóvenes que estuvieron apoyando
en esta Colonia y las hermanas que estuvieron en la cocina?
-Los hermanos monitores fueron Mirian Romero, Viviana Romero,
Benito Vergara, Lizett Rubio, Gabriel Aubrio, David, Constanza
Alcaine, Susana Silva, Bastián Romero, Judith Godoy y Gabriela
Huerta.
En la cocina y labores de mantenimiento colaboraron Eve
Romero, Yola Romero, Elizabet Jaque, Carolina Huerta, Patricio
Romero y Pamela Quijada.
-Algún comentario final.
-Sólo recalcar que el trabajo con los niños es fundamental
dentro de la Gran Comisión. Los niños no son la Iglesia
del mañana, son parte de la Iglesia de hoy. Ellos tienen
lo más importante para Dios, un corazón dispuesto a ser
quebrantado, llenado y modelado por el Alfarero. No debemos
subestimar lo que Dios puede hacer por sus vidas y debemos
orar con fervor para que sean muchos más los rescatados
y llevados a los pies de nuestro amado Jesús.