El
pasado 20 de junio partió a la presencia del Señor el misionero
Juan Fredrikson, quien durante muchísimos años trabajó en
la obra en nuestro país, y en especial en la iglesia de
Santiago.
Con motivo de este hecho, el presbiterio capitalino comisionó
al pastor Herman Pinol para enviar a Suecia las condolencias
a su familia.
Asimismo, como secretario de la Conferencia de Pastores,
hizo llegar el pésame de las iglesias del país.
El viernes 8 de agosto recién pasado, la hermana Noemí nos
hizo llegar los agradecimientos suyos y los de sus hijos por
las oraciones y por los recuerdos hacia el hermano Juan.
Queremos compartir con ustedes estas cartas.
Condolencias del presbiterio
de Santiago
Apreciada Familia Fredrikson-Gustafsson:
El presbiterio de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de
Santiago desea expresar por medio de estas líneas, nuestro
sentimiento de pesar por la partida de nuestro querido hermano
Juan; pero al mismo tiempo también, nuestra gratitud a Dios
por la vida y el fructífero ministerio de nuestro hermano
en esta congregación de Santiago que recordamos con mucho
cariño.
Gracias hermana Noemí, gracias Carlos, John y Carina por
compartir al esposo y padre con nosotros, pues muchas veces
estuvieron carentes de él a causa de la labor que él desempeñaba
entre nosotros y las demás congregaciones del país; las campañas
en carpa, el coro, la imprenta y la revista "El Clamor", entre
otras actividades que han dejado una huella que no se ha olvidado,
ni se olvidará, pues muchos frutos de ello aún permanecen;
estamos cierto que El Señor que sabe recompensar según nuestra
obra, le ha dado ya a nuestro hermano una amplia bienvenida
en su reino.
Rogamos a Dios que les consuele y fortalezca en esta hora
difícil, en la esperanza bienhechora que si somos fieles,
nos volveremos a encontrar con él y tantos otros que nos han
adelantado en el camino; reciban un afectuoso y fraterno saludo
de toda la iglesia santiaguina, con ¡Paz del Señor!
"Oí una gran voz que desde el cielo me decía: escribe: bienaventurados
de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí,
dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus
obras con ellos siguen." Apocalipsis 14: 13
Presbíteros: Samuel Gustafsson, Alejandro Huerta, Francisco
Naranjo, Patricio Rodríguez, Francisco Hernández, Leonardo
Melo, Boris García, Paul Gustafsson, Osvaldo Valenzuela, Leopoldo
Alvarado, Carlos Pinol.
Santiago, 08 de julio de 2008.
Condolencias de las iglesias
a través del país
Iglesias Asamblea de Dios Autónoma en Chile
Secretaría Conferencia de Pastores
Muy apreciada Familia Fredrikson-Gustafsson:
En nombre de las Iglesias Asamblea de Dios Autónoma en Chile,
deseamos expresarles nuestro más sentido saludo con Paz del
Señor.
Nuestro hermano Juan, "che Juan" como cariñosamente le llamábamos
dejó una huella imborrable en el quehacer de la obra aquí
en Chile y estamos agradecidos a Dios por su vida y ministerio
entre nosotros, asunto que se lo hicimos saber en su oportunidad.
Al enterarnos de su partida nos cabe el deber de amor de
expresarles a usted, hermana Noemí como a cada uno de sus
tres hijos y a sus respectivas familias, nuestro sentimiento
de pesar, en la esperanza de que ya, nuestro hermano ha recibido
la bienaventuranza de Cristo "Y su señor le dijo: Bien, buen
siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré;
entra en el gozo de tu señor". Mateo 25:21.
Elevamos nuestras oraciones al Señor en vuestro favor, para
que Él les dé consolación y con su gracia les fortalezca en
esta hora difícil. A la distancia un fraterno abrazo de todos
los pastores de Chile y sus respectivas congregaciones desde
Iquique hasta Punta Arenas.
Fraternalmente en Cristo,
Herman Carlos Pinol R.
Secretario Conferencia de Pastores 2007
San Antonio, 21 de junio de 2008.
Agradecimientos y saludos de
la hermana Noemí y sus hijos
Deseo por medio de estas líneas agradecer profundamente todas
las condolencias que nos han llegado en diferentes formas,
tanto de las Iglesias como también de hermanos en particular,
por el fallecimiento de nuestro querido Juan.
En estos momentos de dolor es cuando hace tanto bien saber
que tenemos hermanos y amigos que tratan de ayudar a sobrellevar
la pena.
Doy gracias a Dios que hemos comprobado que éstos son muchos
y sus oraciones han sido oídas por nuestro buen Dios.
Les aseguro, hermanos, que no pasa un día que no les recordamos
y ustedes siempre ocuparán un lugar muy especial en nuestros
corazones.
Con saludos cariñosos.
"No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de
vosotros en mis oraciones". Efesios 1:16
Noemí e hijos.