Por: Hermogenes Carril T.
La
información apareció en el diario “El Mercurio” de Santiago
el pasado sábado 18 de diciembre. Señala que en dos países
europeos, Gran Bretaña e Italia, hay instituciones que impartieron
instrucciones para cambiar el sentido de la Navidad para
no tener problemas con otros credos religiosos e incluso
con agrupaciones que no creen en el profundo sentido cristiano
de esta festividad.
Es lo que se ha llamado el “secularismo europeo” donde
existen importantes fuerzas antirreligiosas, que ya están
siendo denunciadas a organismos como las Naciones Unidas
para que reconozca la “cristianofobia”. Se dice que esta
aversión es igual al odio contra judíos y musulmanes que
hay en algunas agrupaciones enquistadas en la sociedad.
En Italia, por ejemplo, en una escuela de Como, en un
villancico navideño se cambió la palabra “Jesús” por “virtud”,
mientras que en otro colegio de Treviso no se va a representar
el nacimiento de Jesús, sino que habrá una representación
de “La Caperucita Roja”. La justificación es que el cuento
infantil también tiene una importante enseñanza sobre la
lucha del bien contra el mal. Asimismo, en muchas otras
escuelas decidieron no instalar pesebres.
Por su parte, las escuelas públicas de Inglaterra no llevarán
a cabo las tradicionales “Nativity Plays”, que consisten
en obras de teatro en las que los niños reviven la historia
de Belén ante sus padres, para lo cual se disfrazan de María,
José, ángeles y pastores.
La información agrega que incluso el tema llegó al gobierno
británico, ya que el Primer Ministro, Tony Blair, hizo imprimir
dos tipos de tarjetas para este fin de año. En una se lee:
“Mejores deseos para el Año Nuevo”, que será enviada a los
no cristianos, en tanto, la otra señala: “Mejores deseos
de Navidad y Año Nuevo”, que será remitida a los cristianos.
Hasta la Cruz Roja, cuyo nombre lleva explícita una referencia
a Cristo que murió en una cruz, tomó la decisión de no vender
calendarios que tuvieran imágenes de María o José, como
tradicionalmente lo hacía.
Frente
a esta avalancha antinavideña han reaccionado algunos importantes
medios de comunicación, como el popular diario “The Sun”,
que bajo el lema “Salvemos nuestra Navidad” pidió a sus
lectores identificar a los que denominó “aguafiestas de
Navidad”.
Algunos han dicho que esta campaña corresponde al exceso
de celo de “pequeños empleados públicos” anticristianos
que quieren que las tradiciones desaparezcan.
¿Será tan fácil la explicación?