Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Con culto de Acción de Gracias realizado el viernes 30 de diciembre la iglesia de Santiago finalizó el año 2011

-La reunión, que había sido programada desde junio pasado, también sirvió para dedicar el trabajo del nuevo coro.
-El extenso programa fue coordinado por ocho hermanos de diversos Anexos de nuestra congregación.

Hermógenes Carril Torres

Desde junio del año pasado que muchos esperaban el viernes 30 de diciembre, día en que debutaría el nuevo coro de la iglesia, bajo la dirección del hermano Juan Pablo Muñoz Gallardo, donde se dedicaría el trabajo de estos hermanos.

El culto, que estaba programado a las 19.00 horas y hasta pasadas las 21.00 horas, finalizó, sin embargo, cerca de las 22.15 horas, ya que el repertorio impactó a la hermandad que se hizo presente en esta última reunión de 2011.

Este culto fue denominado de Acción de Gracias, y tal como ya se ha hecho en años anteriores, el tema central fue alabar y adorar al Señor por el año transcurrido y pedir la bendición por el nuevo coro de la iglesia. Entre los pastores presentes estaban Alejandro Huerta, Francisco Naranjo y Osvaldo Valenzuela.

Poco antes de su inicio, los 32 coreutas, el director, los seis músicos de Estación 316, los encargados de audio, de la parte multimedia y los coordinadores se juntaron en la plataforma para solicitar a Dios su dirección en esta reunión tan especial.

La oración inicial pidiendo la bendición para el culto.

El desarrollo del culto fue planteado en ocho segmentos, cada uno de los cuales fue coordinado por diversos hermanos de los diferentes Anexos de nuestra iglesia.

En la primera parte, el coordinador fue el hermano Roberto Fuentes del Anexo de Cerro Navia, quien dio la bienvenida a los presentes.

Después invitó a los hermanos a orar para dedicar este servicio, para lo cual previamente leyó el Salmo 100. En seguida, la congregación cantó los temas "A Jehová cantaré en mi vida" y "Señor eres fiel".

Roberto Fuentes. Alejandro Cuéllar R. Luis Cifuentes.

El segundo segmento fue coordinado por el hermano Alejandro Cuéllar Rojas del Anexo de El Bosque, cuya reflexión estuvo basada en el Salmo 8 para darle gracias al Señor por sus misericordias para con sus hijos.

Luego el coro interpretó "Majestuoso", "Indescriptible" y "Gloria".

TESTIMONIOS JUVENILES

La tercera parte fue coordinada por el hermano Luis Cifuentes del Anexo de La Victoria. Su reflexión se basó Romanos 10:9. En esta sección hubo dos hermanos que entregaron sus testimonios por el año que se estaba terminando.

El joven Oscar Rojas Penela destacó el cambio de su vida desde que aceptó a Cristo como su salvador personal. Asimismo, resaltó el retiro de jóvenes efectuado en Pichidegua, donde anhelaba más del Señor y aumentar su cercanía con Él. "A través de esa intensa palabra recibida en esos días, sentí la necesidad de concretar uno de los más hermosos mandamientos del Señor: el bautismo en agua". Esto se concretó "el 4 de septiembre de 2011, donde adquirí nueva vida. Ya no soy Oscar Rojas, estudiante de ingeniería, sino que ahora soy Oscar, hijo de Dios y su fiel seguidor".

Oscar Rojas Penela. Tiare Bergmann. María Guerrero.

En tanto, Tiare Bergmann calificó de un privilegio participar en este culto especial, no sólo con un testimonio, sino que también cantando en el Coro. Aunque no sabía por dónde empezar, recordó que tuvo varias vivencias con el Señor, pero hubo un momento en que Dios le mostró su vida como una película. Lloraba mucho por esa situación, pero no lloraba porque extrañara las cosas del pasado, sino "que pasé muchas cosas duras desde mi infancia. Le busqué y varias veces le pregunté porqué no transformaba mi vida como la de los demás. Cuando estaba por bautizarme y bajar a las aguas, fue como si el Señor me hubiese tomado el hombro y fue como si me hubiese dicho: Mira, Tiare, valió la pena todas las cosas que te pasaron".

Luego, la hermana María Guerrero oró agradeciendo al Señor por nuestra salvación y el coro interpretó la alabanza "Amor tan grande".

MÁS TESTIMONIOS

La cuarta parte fue coordinada por el hermano Marcelo Noches del Anexo de San Ramón y su reflexión se basó Santiago 1:16 - 18 y 1ª. Crónicas 29: 10-13.

También hubo tiempo para que tres hermanos entregaran su testimonio. El primero fue de Alejandro Cuéllar Meneses, del Anexo de El Bosque, quien al subir al púlpito vestía la camisa eclesiástica, propia de su Ministerio pastoral de capellán en los cuarteles militares.

Al explicar su uso, dijo que esta indumentaria nació durante la Primera Guerra Mundial, y que la argolla blanca que está alrededor del cuello no era una imitación de la camisa que usan los sacerdotes católicos, sino que simboliza la argolla de hierro que en la antigüedad se colocaba en el cuello de los esclavos. O sea, la camisa simboliza, en todo hombre que la usa, que es un esclavo de Dios para servirle.

Marcelo Noches. Alejandro Cuéllar M.

Centró su agradecimiento al Señor durante 2011 en su trabajo en los cuarteles de la Fuerza Aérea de Chile y en el reconocimiento de su Ministerio pastoral que le hizo el presbiterio, el domingo 6 de noviembre. Dijo que a partir de esa fecha, ha sentido que su trabajo ha sido más fructífero, entre los uniformados.

Luego, el hermano Alejandro Escobar, del Anexo de Maipú y Avenida Matta, recordó su accidente vascular masivo en el hemisferio izquierdo del cerebro, el martes 17 de mayo de 2010 y dio gracias a Dios por su recuperación, pues el Señor ha hecho un milagro, dijo. Para refrendarlo leyó Jeremías 17:14. Añadió que estaba feliz de alabar a Dios y porque Él es poderoso. También dio gracias a la congregación por sus oraciones, y aunque todavía no está completamente sano, dijo que Dios hará la obra completa. Asimismo, agradeció por la importante ayuda de su esposa Lorena Bustamante y sus dos hijos.

Alejandro Escobar. Margarita Olivares. Guillermo Castillo.

También entregó su testimonio la hermana Margarita Olivares, del Anexo de Peñalolén, quien dijo que era una gran bendición para su vida estar en este culto. Puntualizó que la alegría en su rostro está porque la puso Dios. Asimismo, relató que cuando conoció al Señor estaban ocurriendo muchas cosas en su hogar, e incluso la habían enviado al psicólogo, y fue a uno gratis, donde conoció a Jesús.

Dijo que ha tenido muchas bendiciones en los caminos del Señor, pero la más grande para ella fue el bautismo en el Espíritu Santo, el poder hablar en lenguas, sentir el poder el Espíritu Santo. Agregó que el Señor le ha permitido coordinar reuniones y predicar pese a los nódulos que en algunas oportunidades la han dejado sin voz. Su reflexión la basó en el Salmo 25: 1 - 3, y 14.

"Le doy las mil gracias a mi Señor por haberme llamado y por entregarme cada día una palabra nueva, que es el refrigerio a mis huesos, porque les puedo decir que me veo rebien, pero estoy medio apolillada, pero eso con mi hermoso Señor en mi vida, no se ve ni se siente". Terminó leyendo el Salmo 30:1.

Luego el coro cantó "Tu nombre bendeciré", mientras se recibían las ofrendas y diezmos.

La quinta parte fue dirigida por el hermano Guillermo Castillo Rosales del Anexo de Julio Dávila.

En este lapso el coro interpretó "Gloria, majestad y poder" y "Canción del Apocalipsis", en este último tema fueron acompañados por los músicos de Estación 316.

Colosenses 1:3 - 5 y Tito 1:1 y 2 fueron los pasajes empleados para la reflexión, oportunidad en que el hermano Castillo expresó que "nuestra esperanza que nos debe impulsar en el evangelio es que un día veremos a Cristo. Estaremos toda una eternidad y eso me impulsa a seguir en este camino".

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Marco Calderón intepreta uno de los solos del coro. Brenda Altamirano intepreta uno de los solos del coro. La expresividad del director Juan Pablo Muñoz.