-Así lo manifestó el director del Instituto
Bíblico Visión, Daniel Riveros, al inaugurar las clases de
dicha institución en Santiago.
Con seis alumnos y la presencia del director del Instituto
Bíblico Visión (IBV), Daniel Riveros fueron inauguradas las
clases de esta institución en la iglesia capitalina.
Asimismo, estuvieron en esta primera cita los coordinadores
del IBV para Santiago, la hermana Lisbeth Gustafsson y el
presbítero Osvaldo Valenzuela.
En esta primera jornada, el pastor Riveros hizo un resumen
del primer curso denominado "Introducción a la Biblia", destacando
que es importante la rigurosidad con que debe enfrentarse
el estudio.
Indicó que el autoestudio significa estudiar durante una hora
diaria cinco días a la semana.
Además, hay que responder el cuestionario semanal y realizar
las tareas que asigna el libro guía. Asimismo, destacó la
importancia de la disciplina, ya que cada semana se debe
llegar a la reunión con el hermano facilitador con los trabajos
realizados.
LOS ESTUDIANTES
Conversamos con los alumnos para conocer sus impresiones
ante este desafío:
-Priscilla Painén (22):
Me inscribí en el IBV, porque quiero aprender de la Biblia
para servir bien a Dios en su obra. Y sobre las tareas, bueno,
vamos a tener que estudiar, sufrir y transpirar, pero lo vamos
a hacer para Dios.
-Loreto Martínez (32):
Necesito prepararme para enseñarle a las personas que necesitan
de Dios y para eso quiero trabajar en esto. Es un arduo trabajo
el que se ve, pero confío en Dios que Él me va a ayudar y
nos va a ayudar a todos.
-Jésica Meneses (43):
Quiero prepararme para saber más de la Palabra de Señor y
enseñar a muchos, porque hay harta necesidad en la gente de
la Palabra de Dios y yo tengo que saber estar preparada para
rescatar a otros para el Señor.
-María Elena Meneses (48):
Yo quiero estudiar, porque quiero tener más conocimiento,
porque veo que hay necesidad afuera y que muchos no conocen
al Señor, y yo necesito, necesito más del Señor y necesito
aprender lo que voy a entregar. Que el Señor me dé sabiduría
para alcanzar a las otras personas.
-Andrés Cortés (22): Siempre
he tenido los deseos de poder entender de una forma distinta
lo que es la Biblia, poder tener una faceta distinta en lo
que es verla desde un punto de vista más sistemático, más
elaborado. Algo que uno lo pueda considerar más académico.
Siempre he querido hacerlo, así es que esta es una buena oportunidad.
-Cristián Carril (22):
Quiero aprender más del Señor y poder servirle con conocimiento
de causa, dando buenos argumentos cuando se me requiera.
IBV EN EL PAÍS
El
director del IBV, pastor Daniel Riveros, se mostró satisfecho
por la apertura de este curso en Santiago, indicando que
esta inauguración es "muy positiva considerando que acá
tuvimos un grupo bastante más voluminoso y eso puede jugar
en contra, a veces, por las expectativas".
-¿Qué puede decirnos del deseo de aprender en forma sistemática
de la Biblia?
-Creo que hay un gran deseo, sinceramente, el problema mayor
que atenta contra ese deseo es la carencia de disciplina
más que las oportunidades, porque hemos hecho un gran esfuerzo
y de hecho si tuviéramos que pagar lo que todo esto significa,
nos sería imposible. Esto lo hacemos gracias a un aporte
significativo de un grupo de hermanos en Canadá que son
los que pagan el costo de todo esto. Así es que junto con
reconocer ese gran interés, también me gustaría recalcar
la necesidad de autodisciplina. En cualquier otra asignatura
o estudio es exactamente lo mismo, y por qué entonces no
esforzarnos cuando se trata de nuestra fe, de nuestras convicciones.
-En este momento, ¿cuántos cursos se están dictando en
el país?
-Tenemos tres más. Un grupo en la iglesia en Hualqui con 14
alumnos; ellos están comenzando la segunda asignatura que
es "Cómo estudiar e interpretar la Biblia". Un segundo grupo
está en la iglesia en Cabrero, que también está comenzando
con "Introducción a la Biblia"; allí hay ocho alumnos. Un
tercer grupo está en la iglesia de Melipilla Alto, también
con 14 alumnos que acaban de concluir "Introducción a la Biblia",
y que estarían comenzando "Cómo estudiar e interpretar la
Biblia", lo que tradicionalmente se conoce como hermenéutica.
-¿Cómo han estado los exámenes en Melipilla y Hualqui?
-Han sido muy buenos y ya están completos con la primera asignatura.
-¿Cuántos alumnos serán en definitiva aquí en Santiago?
-No tenemos todavía el número definitivo, porque la inscripción
no se ha cerrado. Se puede esperar hasta la segunda lección
o inclusive hasta la tercera, pero eso dependerá mucho de
la capacidad del candidato, porque si no tiene un buen manejo
de lo que es estudio no es recomendable tomarlo después de
la segunda lección, porque es demasiado presionante.
-¿Cómo serán sus visitas a Santiago?
-Serán esporádicas, porque el curso queda a cargo de un
facilitador local. Su trabajo es acompañar al grupo de estudiantes,
y por lo general, es un estudiante más, porque el maestro
es el libro que se les entregó a los alumnos.
Incluso puede ser una desventaja tener como profesor a una
persona con mayor formación, porque tiene tendencia a aportar
toda la información que él tiene.
La desventaja es porque entrega un cúmulo de información
a los alumnos, quienes no están capacitados para manejarla,
porque se supone que esto es un curso básico, entonces con
lo que hay es más que suficiente.
En el caso de Lisbeth Gustafsson y Osvaldo Valenzuela, ellos
son los coordinadores y son los responsables por el tema
del IBV aquí en Santiago. Ellos coordinan el trabajo entre
los alumnos, facilitador y la dirección del Instituto Bíblico
Visión.
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| Los alumnos capitalinos del IBV, en
la inauguración de las clases, junto al director
de la entidad y los coordinadores de Santiago. |