Hermanos
recibieron completo informe sobre estado de daños a personas
y templos luego del terremoto
Luego de conocer un informe pormenorizado de cómo afectó
el terremoto a nuestros hermanos de Santiago y las dependencias
de nuestros templos, sólo queda reiterar una vez que el Señor
nos protegió de una forma extraordinaria.
No hay hermanos heridos, ni menos fallecidos luego
del movimiento telúrico.
Hay algunos problemas, pero no se puede esperar otra
cosa de un terremoto, cuya magnitud en su epicentro alcanzó
los 8.8 grados en la escala de Richter.
Este domingo 7 de marzo, el pastor Paul Gustafsson
dio a conocer este informe a la congregación, el cual incluimos
en toda su extensión, ya que hay situaciones en las cuales
se necesitará de algún aporte extraordinario de los hermanos.
Frente a la catástrofe vivida como país, el presbiterio desea
comunicar los diferentes informes recopilados hasta ayer (sábado
6 de marzo) referente a los daños sufridos a la hermandad
de nuestra iglesia local, iglesias hermanas del centro sur
del país, los daños de nuestros templos y cómo enfrentaremos
estas semanas venideras.
Primero: No hemos recibido noticias de ningún hermano
de nuestra iglesia local que haya sufrido accidentes graves
en relación al movimiento telúrico, aunque sí estamos en conocimiento
de que varios hermanos están viviendo un fuerte estrés post
terremoto y la tristeza que conlleva al ver cómo muchos chilenos
están padeciendo.
Cabe señalar que han surgido algunas informaciones erradas
que han confundido a la hermandad, por lo que sugerimos verificar
cualquier declaración antes de divulgarla.
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| El pastor Paul Gustafsson lee el informe
a la congregación. |
Segundo: Con respecto al reporte del estado de las
viviendas de los hermanos de nuestra iglesia local en Santiago,
debemos señalar que no sufrieron mayores daños estructurales,
a excepción de algunos hermanos que sufrieron el derrumbe
de muros colindantes.
Especial mención damos al anexo de Padre Hurtado, en el cual
los hermanos Raquel Vargas y su esposo Francisco Faúndez,
sufrieron daños severos en su propiedad (no es su casa, sino
la barraca colindante que es lugar de trabajo).
Del anexo de Rancagua, la hermana Isabel Martínez debió desalojar,
con su familia, su departamento de poco más de un año, al
quedar inutilizado el edificio.
El hermano Luis Cifuentes, del anexo de La Victoria, tiene
a sus padres en el sur con la triste situación de derrumbe
de sus casas y desabastecimiento de víveres.
También hemos tenido noticias que Andrés González, joven
que participa en Maipú y en el Templo Central, está apoyando
a su familia en Concepción y han estado sin abastecimiento
de provisiones en esta semana pasada.
Por último, la hermana Aída Orrego de Cerro Navia tendrá
que reconstruir su casa estando en peligro de derrumbe.
Tercero: En relación a nuestros templos y casas de
nuestros guardatemplos el informe es el siguiente:
Templo Central: La casa que habita nuestro hermano Gabriel
Ovalle con Tellita, su esposa, no sufrió daños estructurales
manteniéndose firmes los muros, excepto el revestimiento en
algunas habitaciones. Hay informes preliminares de que el
Templo Central no tuvo daños estructurales de seriedad. Los
muros que dan hacia el oriente, hacia el pasaje Argentina
y la cornisa de la última casa de nuestra propiedad están
siendo evaluados.
Templo Anexo Maipú: El informe preliminar nos arrojó problemas
en uno de sus muros exteriores que dan al poniente y algunos
daños menores en su cielo americano que ya fueron reparados.
Templo Anexo Vespucio Norte: Uno de sus muros exteriores
colindantes con la Plaza Recoleta cayó al suelo. No hubo daños
a terceros, pero sí la amenaza real de robo la primera noche.
Templo Anexo Cerro Navia: La casa del guardatemplo, el hermano
Carlos Mansilla y Ruth Maldonado, sufrió daños estructurales
en sus muros oriente y sur. El templo mismo sufrió daño severo
en su muro poniente inclinándose alrededor de 8 centímetros.
Templo Anexo La Victoria: Sufrió daños severos en la estructura
de su cornisa frontal y su cortafuego lateral, debiendo ser
derribada prontamente por la seguridad de los transeúntes.
Los demás templos: El Bosque, Padre Hurtado, Peñalolén, José
María Caro, Julio Dávila y San Antonio están en buen estado,
lamentando solamente algunos revestimientos caídos, fisuras
y enseres destruidos.
Parcela El Boldo: Nuestra parcela resistió firme el sismo.
La casa del hermano Juan Carlos Astudillo (guardaparcela)
se mantiene en pie, pero el vértice de la entrada principal
se separó 2 centímetros. El hermano perdió mucha loza y recuerdos.
La casa blanca, el comedor, la piscina, y el pozo no tuvieron
problemas estructurales ni de revestimiento. Lo único que
tristemente se dañó seriamente, fue la techumbre de la cocina
quedando inutilizable.
Cuarto: Referente a la situación de hermanos del centro
sur de nuestro país: La realidad es mucho más cruda y difícil,
tal como lo hemos visto por los diferentes medios nacionales
y extranjeros. Sabemos de familias de nuestras iglesias hermanas,
incluyendo a pastores como los hermanos Roberto Cayumil y
Claudio Andrade que han sido seriamente afectados en sus viviendas
y enseres. Estamos agradecidos a Dios de que preservó la vida
de nuestros queridos hermanos en la fe.
Quinto: Con el fin de ayudar y apoyar a la hermandad
de nuestra iglesia local, en la reconstrucción de muros en
los templos y la cocina de nuestra parcela en Pichidegua hemos
decidido, abrir un "banco de ayuda humana", esto es, confeccionar
un listado de jóvenes, hermanos y hermanas que voluntariamente
quieran apoyar en las áreas que se requieran. Para esto será
necesario acercarse a cualquier pastor ofreciéndose y entregando
un teléfono para que le podamos contactar en la medida que
vayamos necesitando ayuda.
Sexto: En relación a la ayuda a las iglesias hermanas
del centro sur de nuestro querido país, a comienzos de la
semana pasada ya se enviaron provisiones a una iglesia evangélica
en Santa Cruz, sexta región, y el jueves pasado (4 de marzo)
se envió ayuda a familias de nuestra iglesia hermana en Concepción
que están desabastecidas.
Además, hemos tomado el acuerdo unánime como presbiterio
de apoyar la iniciativa del Comité FONDO FE y unirnos a las
iglesias de la cuarta y quinta regiones en este cometido.
Para esto, hemos donado 15 colchonetas nuevas, 100 bandejas
y sus jarros y además, ya estamos recopilando ropas, víveres,
agua envasada entre otros, teniendo el Templo Central como
centro de acopio, y a su vez ya se están efectuando depósitos
y transferencias a la cuenta de Fondo Fe, inclusive hemos
recibido depósitos de hermanos del extranjero.
La entrega de lo recopilado hasta mañana lunes (8 de marzo)
al mediodía, se hará efectiva a través de un camión ofrecido
voluntariamente.
La salida de este vehículo será el día miércoles 10 de marzo
en la madrugada con destino a las iglesias hermanas de Talca
y Concepción, contando con la autorización y los salvoconductos
correspondientes que entrega la ONEMI.
En este viaje acompañarán los pastores Alejandro Huerta,
Carlos Pinol y Francisco Hernández más algunos jóvenes de
nuestra iglesia, Cristian Aguilera, Israel García, Alejandro
Huerta Romero, Roberto Vera, Daniel Ramírez y Rodrigo Romero,
añadiéndose estos hermanos a pastores y jóvenes de las iglesias
del norte.
Por último, elevemos una oración para que Dios nos pueda
usar para consuelo y ayuda mutua. Es una oportunidad única
de demostrar nuestro evangelio entre nosotros y los inconversos.
Atentamente,
Paul Gustafsson
Por el presbiterio Asamblea de Dios Autónoma de Santiago