Regresó
a Santiago el joven Alejandro Huerta Romero después de trabajar
en la iglesia de Arica
Luego
de siete semanas, regresó a Santiago el joven líder del
anexo "José María Caro", Alejandro Huerta Romero, quien
sintió apoyar el trabajo de la naciente obra de Arica del
pastor Exequiel Alfaro durante el verano.
Al compartir su experiencia, el domingo 27 de febrero en
el Templo Matta, expresó su agradecimiento al Señor por
estar de vuelta. Agregó que "el domingo pasado (20 de febrero)
acompañé a los hermanos en Maipú y les contaba que había
extrañado a la iglesia y ahora puedo entender a los hermanos
que están algún tiempo fuera de la iglesia y vuelven y dicen
que 'extrañaron a su iglesia', y así lo sentía yo también,
a pesar de que estaba con hermanos míos en la fe en la iglesia
de Arica, percibía que había muchas cosas que eran distintas,
algunas formas que tal vez nosotros practicamos, pero los
eché de menos".
Asimismo dijo que había sentido la bendición de Dios. "Fue
un tiempo especial, un tiempo en que pude estar en la presencia
del Señor, a veces, uno no se puede apartar en la rutina
que uno está acostumbrado a llevar, pero gracias al Señor
porque me dio el tiempo, puso a las personas y el tiempo
indicado para estar cerca del Señor y poder tener un tiempo
de comunión especial con Él".
Acerca del trabajo mismo, puntualizó que "mi viaje era,
más que todo, trabajar con los músicos de la iglesia de
Arica, ellos están comenzando con un grupo de alabanza y
la idea era ayudarles un poco en la música y también con
el tema de la adoración. Igual también ayudar con las labores
de la iglesia".
Sobre la etapa en que está la iglesia nortina, afirmó
que "mientras yo estaba allá, la iglesia de Arica
adquirió un terreno. Ellos se reúnen en una sede social
que es chica, pero la iglesia ha sido bendecida y ahora
piensan construir su templo". Por eso, pidió la oración
de la congregación capitalina para que se pueda concretar
este anhelo y para que puedan recibir los recursos necesarios.
Al finalizar, dijo que "por lo que me contaron también
fui de bendición allá, pero por sobre todas las cosas, el
Señor me bendijo allá, y llego con fuerzas nuevas y con
nueva decisión para poder agradar al Señor".