Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Pastor Leonardo Melo: "La semana que recién vivimos en Pichidegua marcó profundamente a muchos jóvenes"

-Con 92 participantes se realizó el Campamento Juvenil de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Santiago.

Hermógenes Carril Torres

Noventa y dos jóvenes se dieron cita para un nuevo Campamento Juvenil realizado por la iglesia de Santiago en el predio de Pichidegua, el cual se llevó a cabo entre el lunes 14 y el domingo 20 de febrero.

Para conocer más aspectos de esta actividad, conversamos con el pastor de los jóvenes del Templo Matta, Leonardo Melo, quien expresó que "este campamento me sirve para ilustrar perfectamente que en el Señor lo mejor está por venir. Si bien es cierto, he participado de muchos campamentos de jóvenes y de todos ellos guardo lindos recuerdos y experiencias profundas con el Señor; sin embargo, al pensar en estos últimos días en Pichidegua puedo decir que lo vivido en este Campamento no lo había experimentado tan fuerte en años anteriores".

Agregó que "los momentos de adoración nos llevaron a derramar lo mejor de nosotros al Señor, los temas nos mostraron no solo doctrina, sino que también la unidad en el Espíritu, ya que era increíble ver cómo dos o más expositores, sin conocimiento previo, abordaban las mismas inquietudes y mensajes de parte del Señor. Las predicaciones nos hablaron de una manera muy profunda, todo lo cual generó en los campamentistas un profundo deseo y convicción de asumir un nuevo y mejor compromiso con el Señor".

Los estudios bíblicos fueron abordados por los Carlos Veloz, Escatología; Samuel García, La Palabra; Claudio Guzmán, El estudio del hombre; y Leonardo Melo que abordó El Espíritu Santo, su obra en el hombre.

Carlos Veloz
Samuel García
Claudio Guzmán
Leonardo Melo
Paul Gustafsson
Gonzalo Ramírez

Asimismo, para esta ocasión fueron invitados a compartir con los jóvenes de Santiago los pastores Paul Gustafsson (Santiago) y Gonzalo Ramírez (Viña del Mar, Villa Dulce) y los temas de cada uno de ellos fueron "El discipulado en el joven" y "El compromiso", respectivamente.

-¿Hubo salvación o bautismo en el Espíritu Santo?
-Durante el desarrollo del Campamento pudimos ver cómo jóvenes rendían sus vidas al Señor, tal vez no como una señal de aceptar el plan de salvación, ya que la mayoría de los participantes conoce al Señor, sino más bien como un gran paso de renuncia, de reconciliación con el Señor, marcada fuertemente por nuevos compromisos.

El último día del Campamento, el domingo, antes de dar por finalizada nuestra actividad, escuchamos el testimonio de una joven, quien ese mismo día fue bautizada por el Espíritu Santo, con la señal de hablar en nuevas lenguas. Damos Gloria a Dios por este tremendo milagro y por ver que la palabra predicada fue confirmada por el Señor.

-En algún instante, ¿hubo algún recuento del trabajo que algunos jóvenes efectuaron en Misiones de Los Ángeles?
-Las referencias que se hicieron en el Campamento, respecto al reciente trabajo misionero en Los Ángeles, no fueron realizadas para dar cuenta del trabajo en terreno (llámese estadísticas, forma de organizarnos, etc.), sino más bien para motivar a los jóvenes a que asuman un compromiso de dar lo mejor de sí mismos en el servicio al Señor y que éste incida en las próximas Misiones, si el Señor tarda en venir, pero también en la relación y dependencia con la misma iglesia. Un detalle en este asunto, es el hecho de que estas Misiones concluyeron el día previo al inicio del Campamento, lo que presuponía un cansancio en quienes participaron de ellas, pero fue muy interesante escuchar que aunque exista un cansancio físico, el servir al Señor siempre añade nuevas fuerzas, renueva y vigoriza todo nuestro ser.

ÁREAS DE APOYO

-¿Qué hermanas y hermanos apoyaron en la parte alimentación u otras áreas?
-Es increíble cómo incidieron estas áreas de trabajo en el desarrollo del Campamento.
La actitud de servicio de quienes se disponen esos días para trabajar por el Señor nos bendijo de una manera muy especial. El cariño, el "regaloneo" de nuestras queridas hermanas, hacen posible despreocuparnos de los quehaceres prácticos y nos permiten concentrarnos tan sólo en buscar del Señor.

En este Campamento estuvieron en la cocina la hermana María Cristina Plaza (Avenida Matta), Margarita Olivares (Peñalolén) y Fanny Orellana (Cerro Navia - Peñalolén).

Debo señalar una anécdota que trajo mucha bendición al campamento. Al confirmar a estas tres hermanas para la cocina, la organización "dio por cerrado" el grupo de "cocineras". Sin embargo, hay un querido matrimonio en la iglesia, los que han participado en nuestros campamentos anteriores, quienes al verse que no estaban incluidos de "manera oficial" en la nómina de los cocineros, al día siguiente partieron por sus propios medios a la parcela y ofrecieron sus servicios al Señor por esa semana, lo que aceptamos con mucha alegría y gozo. Estas últimas palabras van dirigidas con mucha gratitud a Marisol Maureira y a su esposo, Sebastián Gómez, quienes con su esfuerzo y dedicación bendicen a muchas vidas.

Quiero dar muchas gracias también al pastor Paul Gustafsson y a su familia, quienes estuvieron cuidando de nosotros y también a la parcela, debido a las vacaciones de nuestro querido hermano Juan Carlos Astudillo y familia.

-Para finalizar, ¿qué reflexiones puede hacer de esta actividad juvenil con miras a lo que será el trabajo de este año?
-Al concluir, tan solo quiero que podamos centrar nuestra mirada en el único que merece todo el reconocimiento: ¡el Señor Jesús! La semana que recién vivimos en Pichidegua marcó profundamente a muchos jóvenes, quienes no se quieren quedar con esta experiencia guardada en los recuerdos, sino que aplicarla en las decisiones y proyecciones que tiene este año 2011.

Agradezco muy especialmente al grupo de líderes y colaboradores de Estación 316, quienes con su constante esfuerzo hacen posible que los desafíos y metas que nos proponemos en el Señor, puedan cumplirse.

Agradezco a nuestros queridos músicos (y voces) de Estación 316, quienes nos bendicen con sus vidas y con el servicio que dedican con tanta excelencia al Señor.

Agradezco también a Paul y a Gonzalo por haber dicho ¡sí! a nuestro Campamento. Fue "increíble" ver cómo el Señor les unió en el mensaje y ver cómo también les usó para ministrar profundamente a los jóvenes. Mi oración es que Dios les bendiga como solo Él puede hacerlo.

Finalmente, y pensando en CADA UNO de los que forman parte de Estación 316, "Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros". Filipenses 1:3.

LOS TESTIMONIOS

El domingo 27 de febrero, gran parte de los jóvenes fueron invitados a la plataforma del Templo Matta, donde dieron público de su agradecimiento al Señor por los días vividos en Pichidegua.

Tamara expresó que "cuando llegamos al Campamento había muchos jóvenes que tenían muchas expectativas y otros no, y bueno, a mí en lo personal, el Señor como que me tapó la boca y me llenó de cosas que jamás me iba a esperar. Y qué importante es cuando uno no va predispuesto a hacer cosas, porque a muchos de nosotros, quizás nos pasó y a mí igual en lo personal, que hasta el último día decía no, no puedo ir, y después, las cosas no pasan porque sí, así que el Señor llenó así al máximo todo lo que yo sentía y, bueno, lo más fue en un área que yo necesitaba y en áreas que tampoco esperaba que iba a trabajar".

También Ana testificó sobre esos días: "Yo también estuve a punto de no ir al Campamento hasta el último momento. De hecho, no tenía ni siquiera el bolso listo, no tenía nada, no tenía ganas de ir, y Dios me habló a mi vida en el Campamento. En general, uno debe entregarse a Dios, aunque siempre como que uno quiere sentir y alabar, pero también tenemos que dejar cosas atrás. De repente, cosas que son buenas, que son válidas, pero tenemos que siempre priorizar a Dios en nuestras vidas y todo lo demás, después. Y de hecho, Dios se encarga de esas cosas, y yo al entregar eso, yo pienso que fue como un regalo de Dios que me bendijo con el bautismo del Espíritu Santo, por misericordia solamente y porque Dios nos ama a cada uno de nosotros".