Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

"EL ROSAL" REVERDECIÓ CON CAMPAMENTO DE LOLOS

por Hermógenes Carril T.

Fueron 40 adolescentes, o lolos, como les dicen en la iglesia, que estuvieron en el campamento que se efectuó en El Rosal, por primera vez, desde que Santiago y Chillán hicieron una alianza estratégica este verano.

El tema surgió entre octubre y noviembre del año pasado, ya que la idea era darle un nuevo impulso a este tipo de actividades veraniegas. Por esta razón, el presbítero de la iglesia capitalina, Boris García, encargado de los lolos, junto a su esposa Carol Gustafsson, está contento, porque de los 91 adolescentes que se dieron cita entre el 23 y 30 de enero pasado en El Rosal, casi la mitad fue de Santiago.

- ¿Por qué se hizo en Chillán, cuando ya a comienzos de enero se había efectuado un campamento en la parcela de Pichidegua?
- Lo que pasa es que Chillán había juntado los campamentos de lolos y jóvenes en los últimos años, pero al final se dieron cuenta que no era lo mejor, así es que mermó tanto la asistencia de adolescentes como de jóvenes. El tema se planteó en la Conferencia y el pastor de Chillán, Hermes de la Hoz, me propuso la idea de hacer un campamento para lolos y me preguntó si nosotros iríamos. Yo le dije que sí, que nosotros estábamos dispuestos a apoyarlos si se realizaba un campamento para adolescentes en Chillán y el número que llevamos respaldó la idea, por lo que estaba contento con la cantidad que aportamos, así es que la motivación era muy grande para nuestros lolos, porque no conocían Chillán y para ellos también fue súper bueno.
En total hubo 91 adolescentes, lo que fue un buen número para lo que se esperaba después de 5 ó 6 años en que no se realizaban campamentos ni de jóvenes ni de lolos, por lo que se esperaba un número inferior. La iglesia de Chillán estaba contenta.

Las responsabilidades del evento, de los estudios bíblicos y las predicaciones estuvieron repartidas entre Hermes de la Hoz y su señora Gloria; Boris García y su esposa; una chica de Chillán y los líderes de Santiago.
Los muchachos eran de Forestal, Santiago, Santiago Oriente, Melipilla, Cabrero, Chillán, Chillán Viejo, Concepción.

- ¿Qué pasó con las expectativas?
- Se cumplieron en un alto porcentaje, aunque en El Rosal el deseo fue que cada uno de los participantes fuera bautizado con el Espíritu Santo, pero de todas maneras, entre los bautizados en el campamento de Pichidegua más los de El Rosal, sumamos 18.

- ¿Cómo estuvo el comportamiento de los santiaguinos?
- Quiero rescatar la opinión de los líderes de allá, quienes reconocieron que la disposición de los lolos de Santiago fue muy buena, o sea, estaban súper motivados, muy enchufados con las reuniones, con los estudios bíblicos. En los momentos de los cultos eran los que rapidito empezaban a orar al Señor, levantaban sus manos, en una actitud de oración muy comprometida.
Así es que eso motivaba harto.
En este caso, Gloria y Hermes estaban muy contentos por esto, porque además, en los estudios estaban súper enchufados. Los lolos capitalinos estuvieron dispuestos a hacer un aporte y lo hicieron en todos los sentidos y el proceso fue bueno.

Boris García recuerda que la noche del lunes 30 de enero, una vez que terminó el campamento "nos quedamos en Chillán para revivir un poco la vieja tradición de quedarse en el templo, y sacamos a los lolos a pasear. La mayoría de ellos no conocía más allá de Pichidegua, por el sur, así es que conocieron el centro de Chillán", rememorando los viejos tiempos de El Rosal

- ¿Se repetirá esta experiencia el próximo año?
- Igual que en tiempos pasados, nosotros nunca vamos a dejar de hacer el campamento de Pichidegua, incluso los lolos saben que nuestro campamento es prioridad, o sea, siempre vamos a motivar y a estimular a que al nuestro no pueden faltar, porque de alguna manera, en el nuestro es donde nosotros podemos desarrollar todo el plan de trabajo para el año, la visión que el Señor nos ha compartido para ellos. Entonces, ellos saben que el campamento nuestro no es una opción, sino es lo primero en que nosotros vamos a poner todo el empeño y Chillán es una segunda alternativa como para ir y conocer a otros lolos de otros lugares. Así es que esto sigue igual. Nosotros vamos a seguir teniendo nuestro campamento y así ha sido siempre.

- ¿Y en Chillán piensan igual que con ayuda de Santiago van a tener que repotenciar este campamento de lolos?
- Sin duda que cuando evaluamos el trabajo con Gloria y Hermes estábamos súper contentos y súper agradecidos del Señor, así es que lo más probable en los años que vienen es que sigamos trabajando ahí, junto con ellos, porque de hecho somos la iglesia, dentro de nuestra denominación, que tiene un trabajo con adolescentes más constante, fuerte y que con el tiempo ha permanecido, Así es que trabajar con Chillán va ser un desafío, una visión.

Es habitual que luego de cualquier campamento, algunos de sus participantes entregue un saludo.
El domingo 5 de febrero, Pamela Olivares testificó lo siguiente:

- Lo que puedo contar del Campamento de Chillán es que partimos,… no partimos a la hora en que teníamos que partir.
Igual se demoró "caleta" (muchísimo) el bus, pero llegamos allá y nos recibieron súper acogedores. Fue "bacán" (espectacular, genial) llegar, fue súper cómodo… Nos pudimos bañar harto en el río, fue grato en el sentido, en que pudimos disfrutar de la naturaleza, pudimos recrearnos sanamente, pero también pudimos recibir "caleta" del Señor.
Este campamento nos pudo demostrar una vez más que el Señor tiene cosas nuevas para nosotros.
De repente, yo pensaba: "puchas" Señor, te cantamos siempre las mismas canciones, la misma letra, pero me di cuenta que eso depende de nosotros, de que le llegue en forma distinta al Señor, depende de nosotros, que le llegue como un mensaje distinto, un deseo distinto, es porque nosotros queremos que le llegue distinto.
Hay hartos lolos que fueron llenos del Espíritu Santo, otros que fuimos renovados y súper agradecida por todo lo que pudimos recibir allá, de lo que pudimos aprender. Hablamos del Espíritu Santo, pudimos aprender un poco más de Él, y ahora podemos decir que el Espíritu Santo está con nosotros y que también es igual de importante que el Padre y que el Hijo en la Trinidad, igual de importante para nosotros, porque al fin y al cabo, Él es el que está con nosotros.
En cuanto a la comida, estuvo súper rica, todo, todo "bacán", pudimos disfrutar de todo al máximo y recibimos mucho más de lo que esperábamos, y creo que no soy la única que piensa eso.
En representación de todos los lolos quiero decir que estamos súper agradecidos del Señor, porque nos entregó mucho,…y nada…y agradecerle al Señor por todo lo que pudimos recibir y esperamos volver de nuevo y no sé, yo creo que a todos los quedó gustando.

También Israel Jaque entregó su testimonio:

- Yo quiero dar gracias al Señor por la oportunidad que nos dio a todos los lolos de poder ir a Chillán, porque para la mayoría era la primera vez que íbamos al campamento en El Rosal.
Igual nos habían metido "caleta" de cuco, porque decían que hacía calor y que había que caminar kilómetros para llegar a bañarse y que daban poca comida, pero gracias al Señor que no fue así.
El lema que se habían puesto para los temas era que cada lolo pudiera ser lleno del Espíritu Santo. Igual, eso nos impactó "caleta", y también estábamos súper nerviosos, porque no sabíamos con quiénes íbamos a estar. No conocíamos a lolos de otras iglesias, pero el Señor igual bendijo y estuvo ahí también en medio de nosotros, obrando en las nuevas relaciones con otros lolos y eso es "bacán", porque igual muchas veces nosotros estamos acá, no más, en la iglesia de Matta y con suerte conocemos a los de los otros locales de Padre Hurtado y todo el atado. Entonces igual "bacán" conocer a lolos que viven al Señor en otras circunstancias, en otras ciudades, donde muchas veces son poquitos, pero el Señor igual se manifiesta en medio de ellos.
Un montón de gracias al Señor, porque como decía la Pamela, ninguno de los que fue salió defraudado. El Señor nos bendijo "caleta". Estuvo ahí siempre.
Igual había muchos lolos que tenían preguntas para el Señor y estaban con dudas y el Señor les respondió. Yo no iba con un propósito fijo al campamento, sino que iba por ser la primera vez, pero igual el Señor me respondió, y me respondió cosas que ni siquiera yo le pregunté, pero el Señor sabía las preguntas que yo tenía para Él.
Igual eso es el Espíritu, porque, muchas veces, hermanos, nosotros venimos a reunión y no venimos solamente con un propósito fijo, sino que venimos, porque es un domingo más y porque hay que estar en Matta, pero si nosotros estamos con la disposición y le pedimos al Espíritu Santo que nos llene, Él va a obrar, realmente, en nuestra vida, pero tenemos que entregarle nuestras vidas al ciento por ciento, no quedándonos con cosas, no quedándonos con los problemas, no pensando en ellos.
Por eso, muchas gracias al Señor por lo bueno y por lo malo del campamento de El Rosal, porque nos bendijo "caleta".