-Dios permitió que 36 personas del
sector de Avenida Matta aceptaran al Señor, mientras que
47 niños nuevos participaron en la Escuela Dominical.
Hermógenes Carril Torres
Fue una jornada de mucho trabajo el viernes 13, sábado 14
y domingo 15 de junio, que culminó con una reunión especial
en el Templo Matta, donde las bendiciones del Señor fueron
evidentes.
Evangelizar en el área donde se reúne la iglesia Asamblea
de Dios Autónoma de Santiago tiene sus complicaciones, ya
que no es tan residencial como hasta hace unos años.
Sin embargo, Dios bendijo los dos días y medio en que el
presbiterio programó estas actividades especiales.
De acuerdo a lo informado, en total hubo 36 personas que
aceptaron al Señor. En cuanto a los niños, el sábado hubo
32 nuevos y el domingo, 15.
Acerca de los misioneros, se registró un máximo de
70 jóvenes trabajando y cinco hermanos que también estuvieron
en las calles entregando invitaciones para las reuniones
especiales del viernes, sábado y domingo.
Muchos de estos jóvenes se "acuartelaron" desde el viernes
13 en dependencias del Templo para no tener problemas de horarios
en las programaciones, evitando el traslado desde y hacia
sus hogares.
Una mención aparte merecen las 9 hermanas que trabajaron
en la cocina y los profesores de Escuela Dominical del Templo
central, que se ocuparon que los niños, en especial los nuevos,
pudiesen recibir una atención muy cercana.
Apenas
culminó el culto dominical, que dirigió Samuel García, conversamos
con Leonardo Melo, pastor encargado de esta actividad.
-Un balance de Misiones, aquí en el Templo Matta…
-Positivo…positivo en todos los aspectos. Es motivador ver
cómo los distintos estamentos de la iglesia se involucraron
y nos unimos, y ver que pudimos descansar en el otro. Así
que la parte de motivación de la iglesia, súper bien, súper
cohesionada. Nos sentimos muy motivados al ver el resultado
con los niños, ya que el primer día, había 32 niños del
sector. También estamos contentos y satisfechos por las
personas que decidieron entregar sus vidas al Señor, que
fueron 36 en total con la reunión de hoy domingo.
Así es que vale la pena el esfuerzo, haber dormido acá, haber
sacrificado un fin de semana en casa, y lo interesante es
que lo que mueve nuestro corazón es evangelizar, utilizar
los talentos que el Señor nos ha dado para que otros puedan
conocerle.
-Usted ha estado en Misiones en provincias y acá, ¿hay
diferencia?
-Sí, hay diferencias. Por ejemplo, aquí tuvimos que hacer
un trabajo muy resumido, solamente en dos días, prácticamente
completos, así es que uno no puede proyectar mucho un estilo
de trabajo para que, por ejemplo, los vecinos nos puedan
conocer. Así es que el factor en contra es el tiempo y el
sector que es muy industrial, pero aún así igual hubo muy
buen receptividad de los vecinos y nos dimos a conocer,
pero si hubiese sido más largo, en otro contexto, por ejemplo,
en verano, de seguro el resultado hubiera sido distinto,
también. Así es que yo creo esa es la gran diferencia.
-Habitualmente Misiones se hacen en febrero y éstas
se realizaron ahora en junio, donde los jóvenes están ocupados
en sus actividades académicas o trabajos…
-Claro, es un aspecto que sabíamos que podía afectar, pero
lo bueno es que se dio una situación contingente, ya que varios
chiquillos estuvieron en paro en sus universidades y colegios
y los pudimos aprovechar utilizando la disponibilidad que
tenían. En todo caso, sé que varios hermanos no se pudieron
integrar, por sus trabajos, así es que también es comprensible
y, obviamente, en vacaciones esto se da de una mejor forma.
-Pensando en el futuro, ¿hay otra posibilidad de realizar
algo similar en este mismo sector o tal vez en un lugar
nuevo para abrir obra, aquí en Santiago?
-Creo que tenemos que seguir haciendo este tipo de trabajo,
tanto en el Templo central como en los locales que así lo
requieran y antes de finalizar el año, al menos tener otro
programa como este, quizás un poco más extenso, quizás en
una fecha estratégica, pero seguir dándole a eso. Con respecto
a abrir obras nuevas, siempre ha estado en nuestros corazones,
pero queremos que el Señor nos guíe y nos lleve donde es necesario,
así es que hay que estar pendiente de lo que el Señor nos
quiera decir.
-¿Cómo estuvo el tema de logística, pensando en la cantidad
de jóvenes que hubo?
-Fue súper positivo. Los hombres se quedaron en dependencias
del Templo, y las mujeres en la casa de OM (Operación Movilización),
que ocupamos gracias a las gestiones del matrimonio de Yerko
Clavero y Corine, que accedieron a nuestra petición. Más que
donde se alojaron los misioneros, yo destaco la disponibilidad,
como decimos los jóvenes de "aperrar" y de sacrificar un poco
la comodidad para poder servir al Señor, y eso es lo que se
destaca, así es que muy conforme con eso.
-¿Se sintió la oración y ayuno de la iglesia realizados
el miércoles 11 de junio?
-Yo estoy seguro de que los resultados que hemos visto y que
han sido tan satisfactorios son netamente por la oración y
por el ayuno, que en lo espiritual es lo más importante que
se destaca, así es que obviamente, claro que considero que
influyó positivamente.
-¿Lo realizado es una preparación para Misiones 2009?
-Es algo paralelo, nosotros para Misiones 2009 ya estamos
trabajando desde abril, lo que no nos impide perder de vista
nuestra propia casa, nuestra propia iglesia, así es que queremos
ser consecuentes también en eso.
-Un mensaje para todos los misioneros que participaron
en esta jornada evangelística.
-Que no perdamos la capacidad de asombro que el Señor tiene
para nosotros, así como se ha hecho aquí y en otras regiones,
Santiago es un lugar donde podemos soñar, donde podemos involucrar
a los hermanos y ser un motor inyector de optimismo, de esperanza,
no sólo para los jóvenes, sino para la misma iglesia, así
es que agradecidos una vez más por la disposición y las ganas
de servir al Señor que han demostrado y tenemos que seguir
en esto. Ese es mi mensaje.
Durante Misiones en Santiago hubo batucadas que recorrieron
las calles invitando a los niños. También participaron los
integrantes de "El baúl de los sueños" y otro grupo de teatro
dirigido por Claudio "Perrín" Guzmán.
Asimismo, una persona que conoce a uno de los jóvenes prestó
una cama elástica y un gran tobogán inflable para que los
niños pudieran recrearse antes de sus reuniones.