Terminaron
las Misiones Juveniles en Arica y ahora viene el trabajo de
visitar a quienes fueron contactados en este trabajo evangelístico
-Hubo un gran aporte
de la iglesia de Iquique, tanto en misioneros como en el
apoyo financiero, donde también hubo una contribución del
Fondo FE.
-El impacto en el sector sur de Arica ya se hace sentir,
pues están yendo personas nuevas a reunión.
Hermógenes Carril Torres
Noventa niños participaron en las actividades de Misiones
en Arica, mientras que 41 personas fueron contactadas durante
esta actividad evangelística realizada entre el lunes 18
y el domingo 24 de enero.
En este trabajo hubo 40 jóvenes, dos de los cuales eran
de Chillán Viejo, dos de Santiago y uno de Cabrero, mientras
que los otros 35 viajaron desde Iquique.
Las
actividades se desarrollaron en la Escuela Lincoyán, ubicada
en la Población Maipú Oriente, en el sector sur de Arica,
cuyo director y la comunidad del entorno del establecimiento
educacional se han mostrado muy agradecidos e impactados
por lo realizado.
Conversamos con el pastor Exequiel Alfaro, quien ahora
tiene la ardua labor de mantener los contactos de todas
estas personas.
-¿Cuál es el balance espiritual de Misiones en Arica?
-Damos gracias al Señor por este periodo de misiones
en Arica. Logramos compartir la Palabra del Señor con unos
90 niños y tenemos 41 personas contactadas. Además se fortaleció
la fe de los hermanos que estaban asistiendo a la iglesia
-¿Cuántos jóvenes asistieron y cómo afrontó este número
de misioneros la iglesia local?
-En total participaron unos 40 misioneros. El presupuesto
fue suplido por nuestro Dios a través de un aporte del Fondo
FE, ofrendas de la iglesia en Iquique, y colaboración de
la Junaeb (Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas). El
alojamiento se realizó en la Escuela Lincoyán, la cual fue
cedida solo por algunos pequeños costos de mantención.
-¿Hubo trabajos sociales como en las versiones anteriores
de Misiones Juveniles?
-No, este año sólo nos dedicamos a la evangelización
-¿Cómo trabajaron los hermanos de su iglesia en Misiones?
-Aportaron en cuanto se les pidió ayuda, cantando en los
eventos, aportando en la banda, organización financiera,
traslado de equipos, instalación de equipos repartiendo
invitaciones, ayudando con el aseo. En fin, gracias al Señor
se involucraron en todo.
-¿Cuál fue el aporte de los pastores Leonardo Melo y
Daniel Alvarado?
-La presencia de un consiervo, primeramente trae alegría,
ya que sabemos que estamos apoyados en el trabajo. Luego,
toda la organización del evento y la motivación y ministración
a los jóvenes es realizada por los pastores.
-¿Cómo será la etapa de la consolidación?
-En esta etapa hemos realizado invitación a nuestras reuniones
y les cuento que el martes de oración (martes 26 de enero)
vinieron 21 personas de las cuales 11 son nuevas o están
por primera vez. Luego es el tiempo de visitación en los
hogares y quienes respondan al llamado un discipulado.
En el final de esta conversación, el pastor Alfaro tiene
palabras de reconocimiento para quienes, una vez más, hicieron
posible este trabajo de Misiones Juveniles: "Quisiera dar
las gracias a todos mis consiervos que motivaron, ayudaron
y enviaron jóvenes a este trabajo en el Reino. Quisiera
incentivarles a continuar con la tarea evangelizadora hasta
la venida del Señor".
Ahora el trabajo de nuestra iglesia a través del país
es que esta semilla plantada tenga el crecimiento natural.
Por ello, se debe orar mucho para que lo hecho en la Población
Maipú Oriente se transforme en la plantación de una iglesia.
Como se recordará, en diciembre de 2008 el pastor Exequiel
Alfaro se trasladó de Iquique a Arica con este propósito,
que el Señor puso en el corazón suyo y de su esposa, Mariela
López.