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EL
FUEGO DEL PENTECOSTÉS
Por H.C.T.
El
próximo domingo 4 de junio se celebrará, una vez más el Día
de Pentecostés.
Será una jornada muy intensa, porque de nuevo se recordará
aquel día en que descendió el Espìritu Santo sobre
los apóstoles reunidos en Jerusalén.
Nuestro propósito no es hacer un estudio bíblico sobre la
tercera persona de la Trinidad, sino tener un acercamiento
que es imprescindible en estos tiempos que vivimos.
Habían transcurrido 50 días desde la crucifixión de Jesús
y 10 días después de su ascensión y los seguidores más cercanos
de Cristo estaban todos unánimes juntos, según relata el libro
de Los Hechos en el capítulo 2.
El texto escrito por Lucas es tan vívido que es mejor repetirlo
para tratar de comprender ese momento:
Cuando
llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.
Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento
recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban
sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de
fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos
llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas,
según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces
en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones
bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud;
y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia
lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad,
¿no son galileos todos estos hablan? ¿Cómo, pues, les oímos
nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos
nacido?
El relato de Lucas añade que había algunos que se burlaban
de esta situación y los acusaban de estar borrachos.
Fue en ese instante en que Pedro, el impetuoso, pero que
había negado a Jesús tres veces, se puso de pie y enhebra
un sermón con tal fuerza y convicción que el final no es otra
cosa que la prueba indubitable de que el Espíritu Santo es
poder de Dios.
Así lo dice Lucas:
Al
oír esto, compungidos de corazón, y dijeron a Pedro y a otros
apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo:
Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre
de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el
don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa,
y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para
cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas
palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos
de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su
palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres
mil almas.
¡Qué fuerza, qué poder Dios desató ese día para los verdaderos
cristianos y qué cantidad de papeles cumple la tercera persona
de la Trinidad en la Iglesia.
Por esta razón, nuestra iglesia tendrá actividades especiales
para que la hermandad interceda en oración ante Dios y nos
colme de este Espíritu Santo para que nuestro trabajo en la
obra y en la vida diaria sean como nuestro Creador lo quiere.
El domingo 28 de mayo la reunión en el Templo Matta
comenzará con oración a las 09.30 horas.
Este tiempo de oración será para pedir un nuevo derramamiento
del Espíritu Santo.
Luego, a las 11.00 horas se iniciará la reunión
pública.
En la semana del lunes 29 mayo al sábado 03 de junio,
ambas fechas incluidas, habrá una cadena de oración
con esta misma petición.
El domingo 04 de junio a las 09.30 horas, de
nuevo habrá oración y a las 11.00 horas se realizará
una gran reunión especial de Pentecostés.
Le invitamos a participar de estas actividades en las que
la gran petición es un nuevo derramamiento del Espíritu Santo
en nuestra iglesia.
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