CON
REUNIONES EVANGELÍSTICAS LA IGLESIA DE PUERTO MONTT
RECORDÓ SUS 55 AÑOS DE VIDA
Con reuniones especiales entre el viernes 1 y el domingo
3 de febrero recién pasados, la iglesia Asamblea de Dios
Autónoma de Puerto Montt celebró sus 55 años, en su templo
ubicado en la calle Carmela 126, de la Población Lintz.
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| Pastor Marcelo Cárdenas. |
En esta oportunidad, el invitado especial fue el pastor
Marcelo Cárdenas de Quillota. El pastor puertomontino Artemio
Núñez comentó que el hermano Cárdenas tuvo "un mensaje
dinámico lleno de la gracia de Dios. Recibimos los saludos
del Señor llamándonos a seguir adelante hacia los altos
propósitos de Dios para este tiempo. Hubo frases como 'aún
hay más que alcanzar', 'aún hay más que vivir y conocer',
'lo mejor está por venir'. Asimismo, 'la oración y la Palabra
son elementos importantes para un mover espiritual'.
Agregó que durante las actividades, la iglesia fue muy
fortalecida y motivada a seguir creyendo en la buena Palabra
que el Señor ha declarado para la iglesia en Puerto Montt.
"En un ambiente de mucha fraternidad se vivieron estos
días de aniversario, culminando el día domingo 3 con un
culto de acción de gracias, donde hermanos de distintas
generaciones dieron gracias con palabras de oración elevadas
al Señor, por su fidelidad con la iglesia en las diversas
circunstancias que ha vivido durantes estos 55 años".
Indicó que la celebración terminó "con un almuerzo al
aire libre en la propiedad colindante con el templo actual
que la iglesia compró y donde se espera en el tiempo de
Dios, construir un nuevo templo más amplio y funcional".
No podía faltar la gran torta de aniversario, tampoco los
cánticos de feliz cumpleaños, y con mucho gozo se partió
el pastel y luego se repartió a los presentes.
EL RECUERDO
Durante el culto de Acción de Gracias, se recordaron los
inicios de la obra en esta ciudad.
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| Gilberto Arcos y su
esposa, Adriana Palacios, fundadores de la iglesia puertomontina. |
Una biografía póstuma del hermano Gilberto Arcos Olivares
indica que el 7 de enero de 1953 sintió el llamado de Dios
para viajar a Puerto Montt, luego de conversar con otro
hermano que vivía en esa ciudad, y que le representó la
necesidad de abrir una obra.
El hermano Arcos tenía 26 años recién cumplidos y hacía
poco más de tres que se había casado con la hermana Adriana
Palacios.
Tenían una hija, Patricia, de poco más de un año y Marco,
de un mes de vida.
Eran miembros de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de
Santiago, donde él era colaborador y profesor de la escuela
dominical. De esta manera, la iglesia capitalina lo envió
a él, su esposa y dos hijos, pero como se estilaba en ese
tiempo: sin sustento monetario.
Su primer hogar estuvo en la Población Modelo y de inmediato
se puso a buscar un lugar para tener reuniones.
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| Facsímil de las
invitaciones entregadas en la semana en que fue inaugurada
la iglesia de Puerto Montt. |
Cuando la iglesia puertomontina cumplió sus bodas de plata,
25 años, fue el hermano Fernando Soto, pastor en enero de
ese año 1978, quien reseñó para nuestra desaparecida revista
"El Clamor" los comienzos de la obra:
"Corría el mes de enero del año 1953, cuando llegaron desde
Santiago a Puerto Montt, Gilberto Arcos Olivares y su esposa
Adriana Palacios, un joven matrimonio que había sentido
que Dios les llamaba a servirle en esta sureña ciudad. Pronto
encontraron un pequeño local en calle Rosselot, donde comenzaron
las primeras reuniones. ¡Por supuesto que al comienzo no
fue fácil! Pero gracias a Dios, se vieron los primeros resultados".
El relato agrega que "más adelante lograron conseguir un
local más amplio en la misma propiedad, Dios seguía obrando
maravillosamente. Ya había un buen número de hermanos. El
tiempo llegó para que se constituyeran como iglesia con
el nombre de 'Asamblea de Dios Autónoma de Puerto Montt',
siendo su primer pastor Gilberto Arcos O. Esto fue el 4
de febrero de 1953".
"La obra seguía creciendo. La iglesia comenzó a sentir la
necesidad de adquirir un terreno para construir su templo.
El dinero de que se disponía era muy poco, pero aun en esto
Dios mostró su fidelidad. Las oraciones fueron contestadas,
y la iglesia pudo comprar un sitio en un amplio sector de
la Población Lintz".
"El pastorado de Gilberto Arcos en la Asamblea de Dios
en Puerto Montt terminó en 1959, cuando fue llamado a Osorno.
En su reemplazo se trasladó a Puerto Montt el hermano Fernando
Soto V., juntamente con su esposa, hermana Carmen González".
El comienzo de su trabajo fue recordado por el hermano
Soto como muy duro, "ya que la zona sur del país fue sacudida
por un fuerte terremoto en mayo de 1960, resultando inservible
el local de reuniones. La iglesia quedó temporalmente sin
hogar, por lo que en el balneario de Pelluco, a tres kilómetros
de la ciudad, se abrió un hogar para que allí se celebraran
cultos. Esta situación obligó a la congregación a esforzarse
ofrendando y entregando sus diezmos, teniendo como meta
la construcción de un templo. A sus esfuerzos se aunaron
las demás iglesias del país como también algunas en Suecia".
Este nuevo templo fue inaugurado el 21 de mayo de 1965,
cuando la iglesia era dirigida por el hermano Salustio Ojeda,
quien lo hizo desde 1964. durante un par de años.
Posteriormente, aceptó el pastorado el hermano Julio Svensson
de Osorno, según recordó el hermano Soto.
Desde diciembre de 1967 hasta 1976, la iglesia fue pastoreada
por Arturo Huinca. Sobre dicho período, el pastor Fernando
Soto aseveró: "El pastor Arturo Huinca y su esposa Edith
hicieron una gran labor evangelizadora los años que permanecieron
en Puerto Montt. Entre otros trabajos les correspondió también
la ampliación del templo, quedando éste con capacidad para
unas 250 personas". Luego de este tiempo, el pastor Huinca
fue reemplazado por el pastor Soto, quien en septiembre
de 1976 se hizo cargo de la administración de la iglesia
por segunda vez.
LOS PASTORES
Con gran cariño fueron recordados todos los pastores que
ha tenido la iglesia puertomontina:
El primero fue Gilberto Arcos Olivares, quien también fue
su fundador, desde el 4 de febrero de 1953 hasta el 1 de
mayo de 1959.
El segundo fue el hermano Fernando Soto Vargas, desde el
1 de mayo de 1959 al 11 de octubre de 1964.
Luego estuvo a cargo de la congregación el hermano Salustio
Ojeda Cárdenas, desde el 11 de octubre de 1964 al 8 de diciembre
de 1967, quien fue asesorado desde Osorno por el pastor
Julio Svensson.
El tercer pastor que presidió la iglesia fue Arturo
Huinca Núñez, entre el 10 de diciembre de 1967 al 4 de septiembre
de 1976.
El cuarto fue de nuevo Fernando Soto Vargas, en un segundo
período, entre el 1 de octubre de 1976 al 2 de julio de
1993, fecha en que falleció.
Desde el 2 de julio de 1993 hasta el 5 de marzo de 1995,
encabezó la congregación el presbítero Juan Miranda Soto.
El 5 de marzo de 1995 asumió como pastor de la iglesia,
Artemio Núñez Coronado, actualmente en funciones.
LO ACTUAL
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| Artemio Núñez,
actual pastor de la iglesia de Puerto Montt. |
Sobre estos casi 13 años, el hermano Núñez
comenta que "durante este tiempo la iglesia ha tenido un
tiempo de restauración y tratos del Señor que han producido
estabilidad espiritual, como económica. Hemos visto la mano
del Señor bendiciendo espiritualmente, como material".
"El Señor ha obrado en distintas maneras y cabe mencionar
algunas de ellas como por ejemplo, se han añadido a la iglesia
nuevos hermanos por bautismo, traslado, restaurados etc.
Asimismo, el 17 de diciembre de 2004 se compra una propiedad
22,50x20 mt., colindante al templo actual", añade.
Además, se han construido tres templos, uno en Llanquihue,
otro en Aucha y el tercero en Panitao, y además hay un proyecto
evangelístico por hogares en la ciudad satélite de Alerce.
El 6 de marzo de 2005 se constituyeron tres nuevos presbíteros,
los hermanos Marcelo Madariaga, Marcelo Monsalve y Alejandro
Cuellar Rojas.
Al hacer un diagnóstico, el pastor Núñez señala que "en
principio hubo una visión, un llamado misionero o apostólico
y alguien fue obediente a ese llamado, fuimos fundamentados
en una visión evangelizadora, de extensión del reino de
Dios. Tenemos que recuperar esa visión, porque eso nos da
sentido del porqué y para qué existimos, debemos asumir
este rol de ser una iglesia misionera, evangelizadora que
crece y se extiende en la ciudad, región, país, y el mundo".