Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

"SER POLICÍA CRISTIANO ES UNA GRAN BENDICION DE DIOS, PORQUE PODEMOS HABLAR CON LA GENTE"

Por Hermógenes Carril Torres

El suboficial mayor de la policía federal de Argentina, Víctor Hugo Barreto, dijo que su trabajo le permite estar muy cerca de la ciudadanía, a la cual le puede presentar a Cristo.

Tiene 64 años, de los cuales 49 ha estado en servicio en las Fuerzas Armadas de Argentina.
Es el suboficial mayor Víctor Hugo Barreto que participó de la Undécima Conferencia Sudamericana de Militares y Policías Cristianos Evangélicos que se desarrolló en Santiago, en octubre pasado.

El mismo nos explica su paso por el uniforme: "Soy suboficial retirado de la Marina, donde estuve 12 años. Luego estuve dos años en la policía en la provincia de Córdoba y luego ingresé a la Policía Federal en la que permanecí 31 años. Me retiraron de ahí y a los dos meses fui reincorporado de nuevo, y estoy en actividad de vuelta, pero en la sección Córdoba de drogas peligrosas de la Policía Federal con el grado de suboficial mayor".

Estuvo de visita en nuestro templo el domingo 29 de octubre junto a su hija Roxana Barrueto, que tiene el grado de cabo de la Policía Federal en Buenos Aires. Él predicó y ella entregó un saludo a la congregación.

En este instante, el hermano Barreto es presidente de la Confraternidad Cristiana Evangélica de Miembros de Fuerzas Armadas y Seguridad de Argentina, CCEMFASA, entidad fundada el 16 de enero de 1989.

-¿Qué le pareció la confraternidad de militares cristianos a nivel latinoamericano que hubo en nuestro país?
-Me pareció una cosa muy linda, porque esas son las bendiciones que tiene Dios preparadas para nuestras vidas cuando salimos de nuestras tierras y vamos a bendecir a nuestros hermanos, pero también recibir de ellos la bendición santa de parte del Señor.

-¿Algún aspecto que se resaltó en este encuentro?
-Sí, el aspecto que más ha sobresalido para mi forma de ver y para las costumbres que nosotros tenemos en Argentina, es ver la unanimidad de Jesucristo en todas las Fuerzas y en cada hombre, en particular.

-Desde ese punto de vista, ¿queda mucho por hacer a nivel latinoamericano en cuanto a las Fuerzas Armadas y policiales para que el máximo de sus miembros puedan pertenecer al cuerpo de Cristo?
-No, ya no quedan muchos elementos, sino simplemente buscar de Dios, llenarse de Dios y entregar todo lo que Dios ha puesto en cada corazón. Nosotros estamos visitando distintos países sudamericanos y hemos visto que los países se están integrando todos y es una carga de uno por otro, orar uno por otro, buscar uno del otro.

-En el caso de las Fuerzas Armadas y policiales, hay un trabajo distinto, ya que los militares están destinados a mantener el territorio nacional, mientras que la policía está en contacto directo con la ciudadanía, ¿esto le permite hablar con las personas, con el delincuente, por ejemplo, y presentarle a Cristo?
-Sí, eso es una bendición muy particular de parte del Señor en nuestras vidas, por eso nosotros decimos que Dios ha puesto, no solamente su mirada, sino también su mano sobre las fuerzas policiales, porque nosotros somos parte de la sociedad, y por ser parte de la sociedad a quien debemos cuidar, por quien tenemos que estar siempre vigilantes, también queremos que conozcan al amado Señor Jesucristo, que nosotros hemos conocido, porque Él es el camino, Él es la verdad y Él es la vida y nadie va a Dios, sino por medio de Jesucristo.

-¿Cuál es la situación de los militares y policías en Argentina?
-En mi país el mayor número de cristianos uniformados está en las fuerzas policiales, no así en las Fuerzas Armadas. Nosotros, en forma local en Argentina, siempre mantenemos un congreso a nivel nacional donde llevamos a cabo tareas de capacitación, de liderazgo, de autoridad, de familia, en el camino del Señor y vemos que el Señor nos da esa gran bendición, porque nosotros como policías nos podemos mover con más facilidad que los hermanos uniformados militares.

-¿Cuánta gente tiene CCEMFASA?
-Ya estamos en el país con tres mil miembros efectivos y gente que nosotros ya tenemos localizada y estamos conectados.

-¿Cómo les ven las autoridades políticas del país?, ¿le facilitan la labor?
-Bueno, ahora ellos nos facilitan las labores, porque hasta ahora no les hemos pedido nada, pero sí estamos preparando una carpeta de trabajo para el señor presidente de la Nación, para el ministro de Defensa, para el ministro del Interior. En las distintas Fuerzas, nosotros podemos trabajar evangelizando, predicando, haciendo conocer al Señor, pero no con la autorización de ley, diríamos así, sino autorización por el reconocimiento de nuestros propios testimonios.
En Argentina ya contamos con una Escuela de Capellanes que está ahora, en primera instancia, siendo un curso presencial. Dios mediante a partir de fin de año queremos ver si ya lanzamos el curso de capellanía a nivel distancia.

-¿Pasa lo mismo que en Chile, en el sentido que la mayor cantidad de evangélicos dentro de los uniformados se da en los estratos socio-económicos bajos?
-Sí, correcto. Allá tenemos igual sistema. El Señor ha hablado primero a las clases bajas, pero también está llegando por medio de nuestros testimonios, por medio de nuestro trabajo de ministración a los jefes y hay jefes oficiales superiores que ya están aceptando al Señor Jesucristo, pero ese es un trabajo de evangelismo de parte de cada uno de los miembros de la CCEMFASA en Argentina.