Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

Presbiterio reconoce el Ministerio de Capellanía del hermano Alejandro Cuéllar Meneses

-Las funciones de capellanía "consisten en predicar, dar consejería y apoyo espiritual a quienes están enrolados en las filas de las Instituciones de las Fuerzas Armadas, en donde no puede ejercer un civil, además de ministrar Santa Cena y otros servicios religiosos dentro de esa Institución".
-Esta labor pastoral la viene realizando desde hace varios años en recintos de militares.

Hermógenes Carril Torres

El domingo 6 de noviembre, el presbiterio de la iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Santiago reconoció en forma pública el Ministerio de Capellanía del hermano Alejandro Cuéllar Meneses, lo cual fue ratificado con la lectura de un documento oficial y la imposición de manos por parte de los siete pastores presentes.

De acuerdo a lo leído en dicho documento, estas funciones de capellanía "consisten en predicar, dar consejería y apoyo espiritual a quienes están enrolados en las filas de las Instituciones de las Fuerzas Armadas, en donde no puede ejercer un civil, además de ministrar Santa Cena y otros servicios religiosos dentro de esa Institución".

El texto dado a conocer a la congregación por el pastor Paul Gustafsson señala lo siguiente:

"Acuerdo de presbiterio referente al Ministerio de Capellán del hermano Alejandro Cuéllar Meneses.

En nuestra reunión de Presbiterio realizada el 7 de septiembre de 2011, tras analizar y considerar la situación de nuestro hermano Alejandro Cuéllar Meneses y que dice referencia con su actual posición de trabajo de capellanía en la Base Aérea El Bosque, hemos acordado lo siguiente:

-Que comprendemos que nuestro hermano tiene un llamado especial del Señor para trabajar en el área espiritual dentro de las Fuerzas Armadas y específicamente en la rama en la cual prestó servicios por tantos años, es decir, la Fuerza Aérea de Chile.

-Que como Presbiterio apoyamos y reconocemos la labor pastoral de nuestro hermano en sus funciones de capellanía, que entendemos consisten en predicar, dar consejería y apoyo espiritual a quienes están enrolados en las filas de las Instituciones de las Fuerzas Armadas, en donde no puede ejercer un civil, además de ministrar Santa Cena y otros servicios religiosos dentro de esa Institución.

-Que agradecemos la labor que realiza como colaborador responsable en nuestro local de El Bosque, en donde esperamos siga colaborando y que esperamos contar a la brevedad con un presbítero responsable en el local, para así permitirle ejercer con más libertad este Ministerio de Capellanía.

Le deseamos como Presbiterio dar a conocer públicamente a la iglesia en general este reconocimiento para que apoye con nosotros este Ministerio y comprendan adecuadamente las implicancias de su Ministerio tanto dentro de la Fuerza Aérea como en nuestro anexo de El Bosque.

Amado hermano Alejandro deseamos que la gracia de Dios te respalde en esta función".

Luego, los presbíteros impusieron las manos sobre nuestro hermano para que el Señor siga bendiciendo su trabajo dentro de la Fach, a la vez que la congregación se ponía de pie y también oraba para apoyar esta solicitud ante Dios.

Los pastores piden al Señor la bendición sobre el trabajo del hermano Alejandro Cuéllar Meneses. De izquierda a derecha: Alejandro Huerta, Leonardo Melo, Francisco Naranjo, Francisco Hernández, Paul Gustafsson y Boris García. Detrás, tapado, está Patricio Rodríguez.

Más adelante, el pastor Alejandro Huerta pidió que esta bendición se hiciera extensiva a la esposa del hermano Cuéllar Meneses, la hermana Isabel Rojas, ya que dijo que "siempre las esposas (de los pastores) están ahí, a veces en el anonimato, y deseamos bendición para ti, también".

Alejandro Cuéllar y su esposa, Isabel Rojas.

RESPUESTA INSTANTÁNEA

Conversamos con el hermano Alejandro Cuéllar Meneses, luego de terminada la reunión, donde también le correspondió entregar la Palabra del Señor, la cual basó en Éxodo 17: 8 - 16.

-¿Desde cuándo sintió del Señor realizar este Ministerio de Capellanía?
-Me parece que fue en 1978, haciendo clases en la Escuela de Especialidades de la Fach, en un momento en que los alumnos estaban desarrollando unos ejercicios de electricidad, orando le pregunté a Dios: ¿puedo hacer algo por tu obra usando mi uniforme? Alrededor de cinco minutos después, un compañero de mi promoción de egreso vino a la sala de clases para invitarme a la Misión Evangélica Uniformada (MEU). Después de explicarme que era un Ministerio interdenominacional conformado por hermanos de todas las ramas de las Fuerzas Armadas (FF.AA.), Carabineros, Investigaciones y Gendarmería cuya meta era llevar el evangelio a los cuarteles, accedí a ir a la siguiente reunión. Quince días después de esa primera reunión de la MEU, estaba con un grupo de ellos compartiendo la Palabra de Dios a los soldados conscriptos del Regimiento de Puente Alto. Creo que ese fue el comienzo de mi llamado hacia los uniformados.

-¿Qué implica este reconocimiento del Presbiterio de la iglesia a su Ministerio de Capellanía?
-Creo que implica un reconocimiento a un campo ministerial que no se había considerado anteriormente. También un reconocimiento y apoyo a la labor pastoral que estoy desarrollando en la Fach.

El hermano Alejandro Cuéllar realiza la invocación espiritual durante una ceremonia de aniversario del ceremonia de aniversario del Ala Base Nº 2, en Pudahuel.

-¿Tienen todas las iglesias a algún hermano o hermana que cumpla esta función en las Fuerzas Armadas?
-La labor de capellanía ya es una realidad en nuestro país. En todas las ramas de FF.AA., y Carabineros hay varios hermanos de diferentes denominaciones que desarrollan esta labor.

-¿Cómo ha sido este período desde que supo que el Señor lo había llamado a este trabajo hasta el reconocimiento?
-En lo externo, o sea, a nivel de las Instituciones uniformadas, ha sido un tiempo de trabajo espiritual mayormente silencioso, rompiendo paradigmas que despertaban recelo hacia la fe evangélica y paso a paso ir abriendo espacio a medida que los Mandos Institucionales veían el desempeño profesional del personal de nuestra fe.

En lo interno, o sea, a nivel de la iglesia, también ha sido un lento avanzar hacia la comprensión y aceptación de este Ministerio, mostrando a los pastores y a la hermandad, que no hay conflicto entre el servicio espiritual hacia el mundo civil y el servicio espiritual hacia los uniformados.

Esta lenta comprensión la entiendo, por el desconocimiento que existe de las necesidades espirituales y emocionales que tiene el soldado y también su familia. El militar funciona con una lógica de vida diferente al hermano civil. Como una sencilla muestra, tenemos que el uniformado inicia su carrera militar con un compromiso de muerte y negación personal poniendo por sobre todas las cosas a la Patria y sus valores, en la Ceremonia de Juramento a la Bandera.

-Hace 10 años usted dejó el servicio activo, ¿las necesidades espirituales de las personas que están en las Fuerzas Armadas siguen siendo las mismas o han ido evolucionando?
-Creo que las necesidades son básicamente las mismas, pero a medida que Chile se ha integrado a las misiones de las Naciones Unidades, los militares y policías han agregado una carga extra de desgaste emocional al tener que enfrentarse a situaciones de conflicto que antiguamente eran ajenas a nuestra realidad militar.

Luego de la ceremonia de aniversario del Ala Base Nº 2, en Pudahuel, el hermano Cuéllar comparte con parte del personal de la Fach.

-A fines del año pasado usted fue nombrado como miembro representante de Sudamérica en la Junta Directiva de la Asociación Internacional de Capellanes Evangélicos (AICE), ¿cómo ha estado este trabajo durante este año?
-Normalmente, la AICE realiza dos cursos de Capellanía en el año, en esta región, pero por diversos inconvenientes se debieron suspender los cursos que estaban programados este año para Argentina y Paraguay.

-¿Qué se proyecta para el próximo año?
-Si Dios lo permite, iniciaremos el año, en el mes de febrero con un segundo curso de capellanía en Perú. Hasta el momento no sabemos si se podrán llevar a efecto los cursos que se suspendieron este año.

-¿Cómo ha sido el apoyo de su esposa, la hermana Isabel Rojas en este tiempo y cómo lo será a partir de ahora, ya que usted debe viajar a otros países?
-Desde hace ya bastante tiempo que estoy viajando. Trato de hacerlo siempre con ella, a veces no es posible. Una de las cosas que me llamó la atención de los Capellanes Norteamericanos que venían a dictar cursos, era que siempre venían con sus esposas, y después de integrarme a ellos, les pregunté el porqué. La respuesta fue sencilla y evidente: "Sin la esposa no hay ministerio pastoral", y aunque ella no esté usando la plataforma, es la principal columna que sostiene la labor del pastor o capellán. Isabel y yo hemos hecho nuestro este principio.