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El
Templo Matta resistió la fuerza de la naturaleza
Hermógenes
Carril Torres
Fueron 58 hermanos los que se acercaron este domingo 28 de
febrero, en la mañana, a la reunión en el Templo Matta.
Fue un culto muy diferente al de otros domingos. No había
energía eléctrica, no había agua y el púlpito estaba en la
platea baja y no la plataforma. También, los hermanos
se saludaban con mucha atención y preguntaban por sus familiares.
Además, la diferencia estaba en que era justo la primera
reunión después del gran terremoto y maremoto de la madrugada
del sábado 27 de febrero.
El culto fue dirigido por el pastor Leonardo Melo y la primera
canción que se interpretó fue "Tu fidelidad". Luego leyó los
tres primeros versículos del Salmo 46:
Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto
auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque
la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón
del mar; Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los
montes a causa de su braveza.
Más adelante, luego tres hermanas dieron gracias a Dios por
la protección que vivieron durante el terremoto.
Luego, el pastor Alejandro Huerta entregó información acerca
de la congregación. Gracias a Dios no hubo víctimas fatales,
ni tampoco hermanos lesionados producto de movimiento telúrico.
También dijo que el Templo Matta había resistido el embate
de la naturaleza y la estructura no sufrió daños, sólo la
caída de cinco vidrios del tragaluz central. Nada grave.
Asimismo, insistió en que las reuniones se mantendrán de
manera habitual, tanto en el templo central como en los anexos.
La reunión finalizó con una oración para que el Señor siguiera
cuidando a los hermanos de Santiago y del resto del país.
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