Valeria
del Castillo: "Cuando hacemos lo que debemos le sacamos una
sonrisa a Dios"
-La joven profesora de química entregó un
mes de sus vacaciones al trabajo evangelístico en Uruguay.
-También asevera que "el primer obstáculo fue luchar conmigo
misma, creer que Dios estaba conmigo".
"Creo
que ya es tiempo de que como iglesia comencemos a 'mojar
la camiseta' por el evangelismo a todo nivel, no solo en
nuestro país (que es algo que estamos haciendo), y es muy
importante, sino también fuera de nuestro territorio".
Así lo afirma la profesora de química de enseñanza media,
Valeria del Castillo Balboa (29), quien en sus momentos
libres es una activa miembro de la iglesia Asamblea de Dios
Autónoma de Santiago. De esta manera también justifica su
viaje de un mes a Uruguay, entre el 20 de enero y el 21
de febrero pasados, para trabajar en actividades evangelísticas.
"Hace muchos años que he sentido algo muy fuerte en mi
corazón en relación a las Misiones. Dios nos llama a ser
embajadores y proclamar las buenas nuevas de salvación a
toda criatura y en todo lugar. Ese no es un llamado solo
para algunos, sino para todos nosotros, yo hace mucho tiempo
que lo entendí, (algunos quizás son llamado a moverse un
poco más que otros)", afirma.
Añade que "en 2007, cuando fui por primera vez a Uruguay,
Dios me habló de Misiones, y confirmó algo que ya estaba
en mi corazón hace mucho tiempo, pero en ese momento me
dijo: Sí, es lo que yo quiero para ti. Sin embargo, de regreso
en Chile las cosas comenzaron a complicarse y al final ese
fuego e inquietud se quedó ahí tranquilo, apagado".
"En el último trimestre del año pasado comencé a orar
por una visión para mi vida y Dios me mostró esto, entonces
le dije que si bien por ahora sabía que no podía salir a
tiempo completo a Misiones sí podía darle mis vacaciones.
Le dije en oración a Dios que un mes le pertenecía y que
me llevara donde Él quisiera".
"Si era en el extranjero, bien; si era en Chile, genial;
y si era en Santiago, también sería bueno, y comencé a contactarme
con organizaciones misioneras, primero con Juventud con
una Misión (Jucum) y luego con Operación Movilización (OM).
Fue en esta última entidad donde se abrió una puerta para
ir a Uruguay y dos días antes que me llegara esa propuesta,
Dios me recordó mi tiempo allá y le dije en oración que
sería lindo volver, pero que Él me mandara donde fuera útil
y luego llegó esta propuesta justo el día que había puesto
como plazo, si no recibía respuesta comenzaría a hacer contacto
en Chile para ir a algún lugar en el país. Fue así entonces
que comprendí que debía ir a Uruguay" asevera.
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| Trabajo con los niños de La Boyada,
en Montevideo. |
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| Sobre esta fotografía, Valeria
comenta: los niños haciendo tarjetas para sus madres,
las invitamos a un taller de cocina, para conocerlas,
no teniamos recursos, utilizamos unas hojas blancas
que encontramos, y enrollamos papel higienico, con eso
hicimos las tarjetas, pero los niños estaban ¡¡¡felices!!! |
EL TRABAJO
Mientras estuvo allá Valeria trabajó con tres iglesias
evangélicas distintas, donde OM fue el puente. Dos de ellas
pertenecían a la congregación en donde uno de sus pastores
es el director de OM Uruguay. Se trata de la Iglesia Evangélica
de Restauración, La Boyada, Montevideo; la Iglesia Cristiana
Evangélica de San Carlos, Iglesia Cristiana Evangélica de
Mercedes.
-¿En qué consistió tu trabajo?
-La primera semana trabajé en Jóvenes en Misiones (JEM),
que es la parte práctica de teen-street. Ahí estuve en una
iglesia evangélica pentecostal ubicada en La Boyada (uno
de los lugares más pobres de Montevideo) trabajando con
otros tres jóvenes (una chica y un chico uruguayo y una
brasileña). Hicimos un trabajo de apoyo y preparación para
la iglesia, ya que era relativamente nueva, Dios fue direccionando
todo de tal forma que apoyamos al pastor y su esposa. Hicimos
talleres para las maestras de escuela dominical, talleres
de cocina para las mujeres, y logramos establecer un grupo
de adolescentes con los chicos que aceptaron al Señor como
su salvador (la iglesia no tenía adolescentes), eso fue
maravilloso.
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| Taller de cocina con las
hermanas de La Boyada. |
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| Campaña evangelística en la "Carpa
del Encuentro", en Mercedes. |
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| Trabajo con niños en la "Carpa
del Encuentro". |
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| Trabajo con los niños en la iglesia
San Carlos, la "Carpa del Encuentro. |
Luego estuve una semana en un trabajo práctico en la oficina
de OM. Ahí les ayude con el inventario de los libros, el
aseo, etc., y luego participé dos semanas en unas campañas
evangelísticas denominadas "La Carpa del Encuentro", que
pertenece a una congregación llamada "Los hermanos Libres",
(son evangélicos también). Ellos instalaban una carpa muy
grande en las ciudades y realizaban trabajos con niños,
adolescentes y adultos. Era un trabajo muy parecido a lo
que hacemos en nuestras campañas evangelísticas.
-¿Cuáles fueron los obstáculos que conociste en este
trabajo?
-El primer obstáculo fue luchar conmigo misma, creer que
Dios estaba conmigo y que de verdad debía ir porque era
Él quien me estaba llevando. Al ver la respuesta de mi hijo
Alexis, de mi familia, del pastor Leonardo Melo y, en general
de los que me quieren, el apoyo de la iglesia de El Bosque,
cada cosa, me hizo ver que este sueño no era solo mío, sino
que también Dios quería que lo hiciera.
Durante el tiempo que estuve allá vi cómo muchas veces
somos nosotros mismos los obstáculos para que el plan de
Dios se lleve a cabo. Es increíble ver cómo cuando desviamos
un poco los ojos de Dios y nos separamos un poco de Él,
las cosas se comienzan a complicar. Si bien nada es fácil,
porque está el "factor humano" que de una u otra forma genera
conflicto, cada vez me convenzo más que si de verdad confiáramos
plenamente en nuestro Padre las cosas serían un poco más
simples en su servicio.
APOYO DE HERMANOS
-¿Quién financió este viaje?
-Este es un tema de verdad sorprendente. A final del año
pasado, cuando uno tiene más gastos comencé a ordenar mis
dineros para poder costear todo, los pasajes, la estadía,
además de mis gastos mensuales habituales (arriendo, cuentas,
la universidad, etc.). Yo vivo sola con mi hijo y como comprenderán
tengo muchos gastos, pero aunque no tenía ni un peso para
el viaje siempre dije a Dios que creía en Él y que de uno
u otro lado saldría el dinero y así fue. Recibí ofrendas,
regalos de Dios, la iglesia de El Bosque me dio una ofrenda
y así se fue cubriendo todo, tanto los pasajes como la estadía.
Incluso cuando regresé a Chile y vi mi cuenta corriente
me percaté que casi no había tocado mi sueldo, entonces,
si me pregunta quién financio este viaje debo decir que
Dios.
-¿Ha habido frutos de esta labor?
-¡¡¡SÍ!!! He recibido mensajes de los hermanos y me dicen
que en las iglesias de Mercedes y San Carlos (Hermanos Libres)
ya han hecho discipulados y han ido muchas de las personas
que aceptaron a Jesús como su único salvador. El otro día
me contó una hermana de la iglesia de La Boyada que se bautizaron
como cuatro de los adolescentes que reconocieron a Jesús
como su único salvador y en agosto se bautizarán otros más.
Es algo más que sorprendente, ver cómo Dios va consolidando
el trabajo que hacemos, asimismo, las hermanas me contaban
que habían aprendido mucho y que estaban trabajando muy
fuerte allá.
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| Una de las grandes fiestas religiosas
del pueblo uruguayo es la de la virgen de Iemanjá.
Valeria nos comenta que las personas dicen que cuando
entras 7 pasos al mar estás en el templo de ella.
La foto muestra a las personas que estaban entregando
sus ofrendas y entregándoles también las vidas de sus
familias. |
Al término de la conversación, Valeria reitera su gratitud
con "todos los hermanos que me apoyaron en este viaje tanto
en oración como económicamente. De verdad que sentí el apoyo
de cada uno, sé que algo está pasando en nuestra iglesia
y que Dios me permita ser parte de ello es demasiado maravilloso.
Creo que ya es tiempo de que como iglesia comencemos a "mojar
la camiseta" por el evangelismo a todo nivel, no solo en
nuestro país (que es algo que estamos haciendo), y es muy
importante, sino también fuera de nuestro territorio".
Reiteró que "hay mucha necesidad de Dios y todos
sabemos que estamos en los últimos tiempos y, por lo menos
yo no quiero quedarme a un lado, yo quiero que cuando llegue
el momento de rendir cuentas ante Dios, Él me vea y diga
lo hiciste bien, quizás te equivocaste en muchas cosas,
pero sé que trataste de hacer lo que debías hacer. Yo amo
mi iglesia y es hermoso ver cómo jóvenes y hermanos se están
comprometiendo con el evangelismo, sé que Dios nos ve y
que cuando hacemos lo que debemos le sacamos una sonrisa
y tan sólo con imaginarme algo así mi corazón no deja de
estremecerse".