Hermanos
de Vespucio Norte realizaron diversas actividades durante
Semana Santa
Con una media vigilia, cultos de agradecimiento, adoración,
evangelístico y la Santa Cena, la congregación de Américo
Vespucio Norte conmemoró la Semana Santa, en el Templo Betel.
El día jueves 1 se realizó una media vigilia con una muy
buena asistencia de hermanos y algunos vecinos. El énfasis
estuvo en la intercesión. Se oró por la iglesia, por las
familias y por la comuna de Recoleta, lugar en el que está
ubicado el Templo Betel. Durante las horas que duró el evento
se pudo percibir un ambiente muy abierto y fue fácil reconocer
la suave, pero poderosa presencia del Señor.
Dentro de las varias manifestaciones espirituales que se
vivieron, fue muy motivador el hecho de que, una hermana
que había dejado de asistir a los cultos durante bastante
tiempo, fue liberada de una posesión demoníaca. Otros hermanos
que se sentían fatigados y cansados recibieron nuevas fuerzas
para seguir este maravilloso camino.
La actividad que estaba programada hasta la medianoche
se extendió hasta cerca de las 02.30 de la madrugada del
viernes 2. Finalmente a los asistentes se le tuvo que pedir
que se retiraran a sus casas porque ese viernes las actividades
especiales continuarían.
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| Foto de archivo. |
El llamado "viernes santo" se recordó con un culto de agradecimiento
y adoración por lo que nuestro Señor Jesucristo hizo en
la cruz, sacrificio que ha hecho posible que el ser humano
haya podido ser reconciliado con Dios.
El día sábado 3, el sentido del culto fue evangelístico,
oportunidad en que los hermanos estaban motivados para llevar
personas inconversas y éstas pudieran ser tocadas por la
Palabra del Señor.
La última actividad especial presupuestada para estos días
festivos tuvo lugar el domingo 4, cuando se conmemoró y
celebró la muerte y resurrección del Señor Jesucristo con
una Santa Cena.
En un ambiente de gozo y agradecimiento, todos los hermanos
presentes pudieron meditar en los tremendos cambios que
se produjeron a favor de la humanidad la crucifixión y resurrección
de nuestro Salvador Jesucristo.
Creemos que para varios estas fiestas dejaron de ser simplemente
"religiosas". El ánimo de la totalidad de los hermanos fue
afectado por la presencia divina, teniendo ellos la libertad
de glorificar y exaltar al que murió, al que fue sepultado
y que al tercer día resucitó de los muertos, conforme a
las Escrituras. (1ª Corintios 15:3-4).