Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

04 de Noviembre de 2004
Las diferencias permiten triunfos en la arena política.

por: Hermogenes Carril T.

¿Qué tienen en común George W. Bush, Rodrigo de la Calle y Héctor Muñoz Uribe?

Algunas pistas:
- los tres se presentaron como candidatos presidenciales en noviembre pasado.
- los tres ganaron.
- los tres recibieron un amplio apoyo de los cristianos evangélicos.

Vamos por parte.

Bush logró la reelección frente a su contrincante, el senador demócrata John Kerry, presentando un discurso que fue calificado de conservador, ya que le dio bastante énfasis a los temas valóricos. De hecho, se calcula que de 60 millones de cristianos evangélicos, unos 26 millones votaron por Bush, porque fueron los temas morales los que más pesaron frente a la economía e incluso ante el tema iraquí.

Un dato: ya en enero pasado el pastor asociado del área hispana en la Iglesia Lakewood, en Houston, y además cantante hispano, Marcos Witt, afirmó que su voto sería para Bush.

La diferencia del año 2000 y ahora es que hubo muchos predicadores y líderes cristianos que se inclinaron por el mandatario estadounidense luego que respondió que Jesucristo era su filósofo favorito.

En los contenidos valóricos de Bush está la promoción de una enmienda constitucional contra el matrimonio entre homosexuales, limitar la investigación con células madre y una limitación parcial del aborto temprano.

Los casos chilenos

En nuestro país, Rodrigo de la Calle, estudiante de cuarto año de Ingeniería Civil, 21 años, evangélico, de tendencia socialdemócrata, pero sin militancia política, ganó en segunda vuelta la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica.

De la Calle pertenece a la iglesia evangélica Metodista Pentecostal, por lo que es "nacido y criado en el evangelio". Sin embargo, agregó que durante la campaña nunca representó el sentir del movimiento evangélico y su discurso tampoco estuvo basado en aspectos religiosos, pues su postulación estuvo inserta en un amplio conglomerado de grupos de izquierda.

En tanto, Héctor Muñoz Uribe tiene 25 años, es estudiante de Química y Farmacia y resultó ganador en noviembre de la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción.

Aunque estudió en un colegio católico, se hizo bautista, al igual que toda su familia hace poco más de tres años, luego que ingresó a la casa de estudios superiores. Esto tiene mucho que ver con la formación del grupo evangélico "Águilas" que inició sus actividades en 2001 con ocho personas y ahora ya son 200.

La campaña de Muñoz fue totalmente "confesional", ya que entregaba ejemplares del Nuevo Testamento, lo que le valió la burla de sus oponentes. Sin embargo, sabe que los problemas de los estudiantes son reales y ahora, junto con el resto de los dirigentes deberá formular soluciones.

Reconoce que con su caso y el de Rodrigo de la Calle se va a sentir la fuerza de los evangélicos, lo que implica que van a ser llamados de todos los sectores políticos para eventuales alianzas. Asimismo sabe que este es un trampolín para actuar en política conforme a los principios cristianos, que pueden llevar a una persona hasta la primera magistratura del país, si hace las cosas bien.

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