Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

AGRADECIDOS POR LA REFORMA

Joel Naranjo Jaque

El próximo 31 de octubre se cumplen 490 años desde que Martín Lutero, sin tener la real conciencia, provocó la división de la Iglesia Católica. De esa división provenimos los evangélicos.

Él quiso hacer un llamado de atención a lo que estaba sucediendo, pues como monje franciscano y teólogo, le parecía un "disparate" que el papado cobrara a las personas para perdonarles sus pecados. El tema incluía "salvar" a los familiares que ya habían muerto. El dinero así recolectado sería usado para la construcción de la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

¿Qué es la Reforma?

Se ha llamado "Reforma" a "la revolución religiosa y política del siglo XVI, de la cual su resultado inmediato fue la ruptura parcial de la Iglesia Católica Occidental y el establecimiento de varias iglesias nacionales y territoriales"(1) . El historiador protestante suizo Philip Schaff la caracteriza como "un movimiento religioso saludable, por un lado en protesta contra los abusos en la Iglesia, y por el otro, envolviendo un regreso a la Escritura en su sentido simple. Primariamente no fue político, filosófico ni literario, si no religioso y moral"(2).

La Reforma fue un movimiento, principalmente espiritual, pero con importantes componentes sociales y políticos, que comenzó en el siglo XVI y se caracterizó por una fuerte crítica a las prácticas y doctrinas de la Iglesia Católica, tal como existía en aquel tiempo, y que resultó finalmente en el quiebre de la iglesia y la formación de varias iglesias independientes. El propósito original de los reformadores nunca fue provocar un cisma (3), sino que, como indica el nombre dado al movimiento, reformar a la iglesia, transformarla, eliminando aquellos elementos tradicionales y doctrinales contrarios a la palabra de Dios, y sujetándola a ésta. El quiebre, en último término, fue forzado por el rechazo de la Iglesia establecida a las criticas de los reformadores.

Antecedentes y causas de la Reforma

Para comprender todo suceso histórico es necesario tener presente las circunstancias que lo condicionan y motivan. La Reforma no es una excepción a esta regla. Algunos de los antecedentes más importantes que la explican son:

1. Decadencia y pérdida del prestigio del papado
"El poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente" afirmó Lord Acton. Y así sucedió con la Iglesia Medieval. Durante largo tiempo el papa había ido ganando cada vez más poder, hasta que en el siglo XIII, Inocencio III consagró la idea de que el papa tiene autoridad absoluta, no solo sobre la Iglesia, sino también sobre los príncipes seculares, con la autoridad para "deponer un príncipe y entregar sus territorios a otro"(4), de modo que, "en la práctica, toda Europa Occidental estaba sujeta a la jurisdicción de un tribunal de última instancia, la Curia Romana"(5). Este poder llevó a la corrupción de las autoridades eclesiásticas, que se enriquecieron enormemente y comenzaron a vivir vidas alejadas de los principios del evangelio. El papa Alejandro VI, por ejemplo, tuvo varios hijos, y "varias amantes, y se hizo construir… un aposento para sus aventuras amorosas"(6) . El lujo del papado durante el Renacimiento exigió grandes sumas de dinero, que eran obtenidas de los fieles, creando recelo hacia la Iglesia, además de la práctica extendida de la simonía (venta de puestos eclesiásticos), "que se hizo común bajo Alejandro VI y León X"(7)

2. El Renacimiento
Fue un movimiento cultural cuyo comienzo puede fijarse en el siglo XV, que tuvo como característica que "la ciencia, la literatura, el arte y el pensamiento mismo comenzaron a separarse de los antiguos moldes medievales"(8) . Esto a causa de "un gran despertar del interés en la antigüedad clásica" que se manifestó también en "un despertar en los estudios de la literatura clásica". A esto ayudó la invención de la imprenta, que permitió disponer de gran número de copias idénticas de los textos. Este interés por volver a las fuentes de la cultura, se manifestó también en un interés por retornar a las fuentes de la fe, los humanistas crearon los instrumentos para estudiar los textos antiguos que usaron luego los reformadores con las Escrituras.

3. Auge del sentimiento nacional
"Quizá el fenómeno político más importante de comienzos del siglo XVI es el nacimiento de las naciones modernas"(9)
"Una hueste de nuevas naciones reclamaban para sí el derecho de ser estados soberanos, y tales reclamos a menudo se oponían, no solo a los del emperador, sino también a los del papa"(19)

Esto llevó a un aumento del nacionalismo entre los pueblos de Europa. El hecho que las propiedades eclesiásticas estuvieran exentas de imposición, como que la Iglesia cobrara pesados impuestos que iban a parar a los lujos de la corte papal, mientras el campesinado europeo se empobrecía, creaba una cada vez mayor suspicacia contra Roma. Esto fue importante porque llevó a que muchos gobernantes apoyaran a la Reforma como un modo de desembarazarse de Roma.

Bosquejo Histórico
1. Pre -reformistas
"[la reforma] No fue una revolución abrupta, sino que tuvo sus raíces en la Edad Media. Hubo muchos 'reformadores antes de la Reforma'"(11)

Hubo grupos e individuos con básicamente las mismas creencias y formulando esencialmente las mismas críticas que los reformadores hacia finales de la Edad Media. Los más importantes fueron John Wiclif en Inglaterra, Johann Huss en Polonia y los Valdenses en el norte de Italia.

2. Martín Lutero
Lutero nació 1483. Inundado por el temor a la muerte y a la condenación eterna, entró a un convento para tratar de asegurar su salvación. Sin embargo, todo su esfuerzo no parecía suficiente. Un viaje a Roma en 1510 lo asqueó de ver la corrupción en la "ciudad santa" y sobre todo los abusos de la venta de indulgencias y la veneración de reliquias. Después de esto fue enviado a estudiar a la universidad de Wittemberg. Se doctoró en Teología en 1512. Fue en su estudio de Las Escrituras que encontró la paz a su angustia, al descubrir que su salvación no dependía de sus propias obras, sino de la gracia de Dios, por medio de la fe. "Mas el justo, por la fe vivirá".

3. Las indulgencias y las 95 tesis
León X comisionó al arzobispo de Maguncia, Alberto II de Brandeburgo, la predicación de indulgencias en Alemania, quien le encargó esto al dominico Johann Tetzel.

Lutero se indignó ante esto, que veía como un abuso, y el 31 de octubre de 1517 clavó en la puerta de la iglesia de Wittemberg sus famosas 95 tesis criticando la práctica. Se hicieron copias de éstas que circularon por toda Alemania. Al principio el papa no le prestó mucha atención, pero en 1520 publicó la bula "Exurge domini" por la que excomulgó a Lutero y sus seguidores. El monje agustino quemó públicamente el documento, lo que en la práctica significó un quiebre definitivo con la autoridad eclesiástica.

En 1521 Lutero fue citado a la Dieta imperial en Worms, donde fue instado a retractarse de sus posiciones, a lo que se negó con un célebre discurso. El emperador promulgó un edicto proscribiéndolo. Sin embargo, regresó a Wittemberg, pero por órdenes de Federico de Sajonia fue secuestrado y llevado al castillo de Wartburg para protegerlo, donde comenzó su traducción de la Biblia al alemán.

En 1526, la Dieta de Espira decretó que cada príncipe debe decidir la religión que se seguirá en su territorio. La Dieta de Espira fue una asamblea del Sacro Imperio Romano Germánico que ese año se reunió en la ciudad alemana de Espira.

En 1529, una nueva Dieta en Espira decidió revocar la decisiones de 1526, por lo que los príncipes luteranos protestaron. De ahí nació el apelativo de "protestantes". En 1530, en la Dieta de Augsburgo, Carlos V ordenó poner en vigor el edicto de Worms, por lo que los príncipes luteranos presentaron su confesión de fe, la que fue redactada por Philip Melanchton.

De aquí en adelante se desataron una serie de guerras entre el emperador y los príncipes protestantes, hasta que en 1555 se logró la paz en una nueva Dieta en Augsburgo, reponiéndose las decisiones de 1526.
Sin embargo, Martín Lutero había fallecido en 1546.

Los principios fundamentales de la Reforma y su importancia para nosotros.
Como evangélicos, podemos hallar nuestros orígenes históricos en la Reforma del siglo XVI. Sin embargo, mucha agua ha pasado debajo del puente desde ese tiempo. Muchas de las creencias de Lutero y los otros reformadores nos resultan extrañas, y nos parecen equivocadas como el bautismo de infantes, el amilenialismo y la no creencia en los dones espirituales. Sin embargo, su mayor legado, y lo que nos une a ellos son los principios fundamentales de su predicación, que siguen siendo válidos para nosotros, hoy.

1. Sola Scriptura
El llamado principio objetivo o formal. Las escrituras canónicas son la única fuente infalible y regla de fe y práctica, y afirma el derecho de interpretación privada de la misma, a diferencia de la visión católico-romana, que declara la Biblia y la tradición como reglas de fe coordinadas, y hace a la tradición, especialmente los decretos de los papas y concilios, la única intérprete infalible y legítima (12).

Ninguna autoridad humana puede imponerse sobre la conciencia del creyente, si no puede fundamentarse en las Escrituras (13).

Este principio nos hace libres de imposiciones humanas, y nos permite estudiar la Escritura por nosotros mismos, para descubrir sus riquezas. Pero por otro lado, esto no significa un desprecio por la tradición, como un elemento valioso para la interpretación de la Escritura.

2. Sola gratia y sola fides
La salvación se obtiene solo por la gracia de Dios. Él toma la iniciativa para nuestra salvación, aunque no la merezcamos, y nos la apropiamos solo por la fe, y no por nuestras obras o nuestro esfuerzo.
Esto nos libera del peso de tratar de merecer el amor de Dios, por otro lado nos advierte del peligro de creernos buenos, o dignos, o mejores que los demás.
Pero esto no significa una licencia para pecar. De nuestra salvación fluye una vida de justicia ante Dios, pero no para ganarla, sino como muestra de que la tenemos. El teólogo suizo Kart Barth dice que "en el evangelio, la teología es gracia, y la ética, gratitud".

3. Sacerdocio universal de los creyentes
En la iglesia medieval, todo el papel lo jugaban los clérigos. Los laicos eran meros espectadores. Este principio establece que todos somos sacerdotes unos de otros, todos tenemos un papel que jugar en la iglesia, todos tenemos un servicio que prestar.

Conclusión
Los reformadores son nuestros precursores espirituales. Aunque tengamos muchas diferencias con ellos en cuanto a doctrina y costumbres, es a ellos a quienes les debemos el rescate de los elementos fundamentales de la fe que hoy tenemos. Por eso debemos estarles agradecidos y recordarlos.

Por otro lado, debemos recordar su historia, porque nada nos libra de caer en la corrupción y tradicionalismo de la iglesia de aquella época. Velemos para que el fuego del Espíritu Santo arda en nosotros, y la enseñanza apostólica se mantenga pura, y no necesitemos nuevos reformadores que hagan su denuncia profética sobre nosotros.

Luego de dar a conocer sus 95 tesis, la historia dice que Martín Lutero hizo la siguiente oración:
"Señor Dios, Tú me has puesto en tarea de dirigir y pastorear la Iglesia. Tú ves cuán inepto soy para cumplir tan grande y difícil misión, y si yo lo hubiese intentado sin contar contigo, desde luego lo habría echado todo a perder. Por eso clamo a Ti. Gustoso quisiera ofrecer mi boca y disponer mi corazón para este menester. Deseo enseñar al pueblo, pero también quiero por mi parte aprender, yo mismo, continuamente, y manejar tu Palabra, habiéndola meditado con diligencia. Como instrumento tuyo, utilízame. Amado Señor, no me abandones en modo alguno, pues donde yo estuviera solo, fácilmente lo echaría todo a perder. Amén".

(1) "The Reformation"; Encyclopaedia Británica, 11° edition; http://www.1911encyclopedia.org/The_Reformation 26/09 22:45.
(2) Schaff, Phillip y Shaff, D.S; "The Reformation"; New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge, Vol. IX; Baker Books House; Grand Rapids, USA; 1953; p. 417.
(3) Ibíd.; p. 420.
(4) González, Justo; "Historia del Pensamiento Cristiano", t. II; Editorial Caribe; 2002; p. 228.
(5) "The Reformation"; Encyclopaedia Británica, 11° edition; http://www.1911encyclopedia.org/The_Reformation 26/09 22:45.
(6) Vila, Samuel y Santamaría, Darío; "Enciclopedia Ilustrada de Historia de la Iglesia"; editorial Clie, España, 1979; p. 174.
(7) González, Justo; "Historia del Pensamiento Cristiano", t. III; Editorial Caribe; 2002; p.14.
(8) Cerni, Ricardo; "Historia del Protestantismo"; El Estandarte de la Verdad; 1° edicion; 1992; p.29.
(9) González, Justo; "Historia del Pensamiento Cristiano", t. III; Editorial Caribe; 2002; p. 10.
(10) Ibíd., p. 12.
(11) Schaff, Philip y Schaff, D.S; Ob. Cit.; p. 417.
(12) Schaff; ob cit. P.410
(13) Stam, Juan; Revista electrónica Espacio de Diálogo, (Fraternidad Teológica Latinoamericana), núm. 1, septiembre-diciembre del 2004, www.cenpromex.org.mx/revista_ftl/num_1.