Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

¿QUÉ HACEN LOS MUERTOS? Tercera parte

Nils-Olov Nilsson

Según el concepto común, la muerte es el momento cuando el corazón y el cerebro dejan de funcionar, y el cuerpo no presenta ninguna señal de vida. Pero con la Biblia en la mano descubriremos que la muerte es algo has amplio y de mayor trascendencia.

En dos artículos anteriores hemos presentado algunas ideas erróneas con respecto a la muerte. Ahora es tiempo de plantearnos la pregunta: ¿En qué consiste la muerte? Esta interrogante la vamos a dirigir a nuestra Biblia. En este artículo miraremos el significado de la muerte física, mientras que en el próximo se tratará la muerte espiritual.

LA MUERTE FÍSICA ES EL CASTIGO UNIVERSAL POR EL PECADO

"Está establecido (o reservado) para los hombres que mueran..." (Hebr. 9:27). Por decreto de Dios cada hombre tiene cita con la muerte, la más trágica, temida e ineludible experiencia del ser humano. La primera vez que la Biblia menciona la muerte es cuando Dios advirtió a Adán que el día que comiera del árbol de la ciencia del bien y del mal "ciertamente morirás" (Génesis 2:17). Es muy difícil decir hasta dónde Adán entendió lo que Dios quería decir con esto. Probablemente los animales no se mataban en el Edén. Esto se deduce por varias razones. Primero, no se comía carne antes del diluvio. Segundo, en el Milenio, al ser restituidas las condiciones edénicas, "no harán mal ni dañarán en todo mi santo monte" (Isaías 11:6-9). Pero diariamente Adán veía a los animales y a los vegetales morir en forma natural, de modo que alguna idea tenía de la muerte, aunque ésta haya sido muy vaga.

La Biblia no dice nada del por qué de la muerte de las plantas y de los animales. No dice que la culpa la tuvieron Adán y Eva al desoír la voluntad de Dios. "Es muy probable que la creación fue sujetada a servidumbre, o sea, que se aumentó el dolor y el sufrimiento, la enfermedad y la lucha entre los animales, y hasta donde es aplicable, aun entre las plantas, como consecuencia directa del pecado de Adán". (Cita de Dr. Turner).

"Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron" (Romanos 5:12). Es el testimonio unánime de la Biblia que la muerte física del ser humano es el resultado de la desobediencia a la orden de Dios (Romanos 6:23; Santiago 1:15). Por un lado, esto es doblemente triste, puesto que Dios desde el principio advirtió a los dos seres humanos de las consecuencias del pecado, por lo cual no pudieron presentar una excusa válida. Por otro lado, es inútil preguntarse qué habría sucedido, en qué condición hubiéramos estado hoy día, si Adán y Eva no hubieren pecado.

Siendo pecadores, Dios les expulsó del huerto del Edén, y luego la muerte física se hizo notar en sus cuerpos. Aunque su vida se prolongó hasta casi mil años, finalmente la Biblia es tajante en su trágico relato, "y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años, y murió".

LA MUERTE FÍSICA ES LA SEPARACIÓN DEL ESPÍRITU HUMANO DEL CUERPO

Los materialistas alegan que el hombre es cuerpo y nada más, siendo esto una idea completamente inaceptable. Al morir el hombre, según la Biblia, su verdadera personalidad sigue viviendo. En vez de ser la terminación de todo, la muerte es su "nacimiento" a otra vida diferente.

La Biblia dice repetidas veces que el morir es entregar el espíritu. Mientras uno vive, su espíritu y alma están todavía en el cuerpo (Juan 19:30; Génesis 25:8; 35:29). En varios pasajes de la Versión Revisada de 1960 se usa la voz "expirar" que significa "soltar el último aliento" (Lucas 23:46; Hechos 5:10). La muerte es "la partida", y se entiende que es el partir del alma del cuerpo (2ª. Timoteo 4:6; Filemón 1:21-24; Génesis 35:18).

En varios casos, cuando el Señor devolvió la vida a personas que habían muerto físicamente, se expresa que el alma volvió al cuerpo (1ª. Reyes 17:21; Lucas. 8:54-55). El pasaje más claro lo tenemos, sin embargo, en Santiago, donde leemos que "el cuerpo sin espíritu está muerto", (Santiago 2:26). Para el ser humano, entonces, la muerte es la separación de lo espiritual de lo que es material, es decir, el cuerpo.

Otra expresión para designar la muerte, que hemos mencionado en un artículo anterior, es "dormir", pero hay que entender que es el cuerpo solamente que "duerme en el polvo" (Daniel 12:2). Esteban, al ser apedreado, oró: "Señor Jesús, recibe mi espíritu". Luego leemos que "habiendo dicho esto durmió" (Hechos 7:59-60). Otros pasajes que podemos citar son 1ª. Corintios 15:6; 1ª. Tesalonicenses 4:13-17; etc.

Finalmente, nos alienta saber que, aunque la muerte es una realidad que diariamente afecta a personas en nuestro derredor, Cristo venció la muerte. Por lo tanto decimos con Pablo en 1ª. Corintios 15:55-57: "¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?, ya que el aguijón de la muerte es el pecado y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo".

2a. PARTE

3a. PARTE

4a. PARTE