Asamblea de Dios Autónoma de Santiago versión para imprimirLa Santificación de los Santos
¿Idealismo o Necesidad?
Por: Francisco Hernández

Es evidente que vivimos una época donde muchas cosas han quedado en el pasado y hoy son consideradas inadecuadas e inservibles. El siglo XXI nos ofrece muchas cosas que proporcionan bienestar y seguridad. En diferentes campos el hombre ha alcanzado lo que, cincuenta años atrás, era inimaginable.

Lamentablemente, en su afán por progresar y mejorar las cosas, el hombre ha olvidado ciertos temas que son importantes y necesarios, calificándolos como “idealismo”.

Cerca de tres mil años atrás un hombre llamado Moisés recibió ciertas instrucciones entre las cuales se le exigía un estilo de vida moral. Esta forma de vida sería clave para los propósitos que habían con él y para con el pueblo que representaba. La instrucción era un llamado radical de Dios a “ser santo”.

A pesar del tiempo transcurrido dicho llamado sigue vigente en este tiempo moderno y exótico.En nuestros días Dios desea tratar con hombres y mujeres, no importando su condición intelectual, social, moral y espiritual; para que sean santos y sus vidas vivan una constante santificación.

Esto pareciera un idealismo religioso pero no es así. Las condiciones en que se encuentra este mundo hoy, hacen que la santificaciónsea una necesidad urgente en la humanidad.

Para entender mejor esto debemos considerar algunos conceptos clave sobre el tema.

Ser Santo:
Lamentablemente con el tiempo se ha distorsionado el conceptosanto. Esta expresión ha llegado a adquirir el equivalente a perfección, idea que no se ajusta al planteamiento original. Ser santo o santificarse involucraba tres ideas principales: Apartar, limpiar y dedicar.

Bíblicamente, cuando un objeto o una persona era santificada, implicaba que aquello eraapartado, limpiado y dedicado para un fin específico.

La Causa de la Santidad:
Dios se reveló a Moisés y al pueblo de Israel como un Dios Santo queexige santidad de parte del hombre ( Lev. 11:44-45 ). La Santidad de Dios no tolera la inmundicia moral humana y por ser limpio y puro, su exigencia mayor hacia el hombre pasa por una vida alejada del mal.

Cuando una persona comienza a buscar la voluntad de Dios para su propia vida, se va encontrar con que eldeseo de Dios es la Santificación ( 1ª Tes. 4:3 ), es decir, Dios quiere y espera que el hombre someta su vida a la santificación, proceso necesario para poder agradarle.

Cuando Dios llama a un hombre o una mujer lo hace con fines precisos. El apóstol Pablo nos dice que hemos sidollamados a santificación (1ª Tes. 4:7), o sea, Dios convoca al ser humano para quelimpie su vida y esté a disposición de lo que el Ser Supremo disponga.

El Alcance de la Santidad:
Dios pide al hombre que sea santo entoda su manera de vivir (1ª Pd. 1:15). Esto constituye una demanda radical en la que el hombre no puede tranzar ni negociar. Todas sus acciones, reacciones y decisiones pasan por esta máxima divina.

En el I Siglo de nuestra era, Pablo escribió a la Iglesia que estaba en la ciudad de Roma, exhortándoles a los integrantes de dicha congregación que presenten sus miembros para servir a la justicia (Rom. 6:19). Antes de haber santificado sus vidas, aquéllas personas habían presentado sus miembros (cuerpos, sentidos y habilidades personales) a la inmundicia y a la iniquidad. Ahora, han sido convocados para ser santos y presentarse ellos mismos como sacrificio vi- vo, santo y agradable a Dios (Rom. 12:1).

La Fuente de Santidad:
Es Dios mismo quien se presenta comola fuente de santidad. Pablo lo da a entender así cuando escribe su deseo de que sea el mismo Dios de paz quien santifique por completo a los creyentes de Tesalónica (1ª Tes. 5:23).

El Sacrificio de Jesucristo en la cruz permite que el hombre y la mujer puedan ser santificados (Heb. 9:13-14; 10:10,29). El ser humano no tiene recursos propios para santificarse así mismo. Su condición pecaminosa lo inhabilita para cumplir con los requisitos divinos.

La Palabra de Dios (Las Escrituras o Biblia), es un recurso poderoso y efectivo para la santificación del hombre. Jesús sabía muy bien esto, es por ello que cuando oró por sus discípulos pidió al Padre que ellos fueran santificados en su Verdad, aclarando que la palabra de Dios es verdad (Juan 17:17). ¿ Con qué limpiará el joven su camino ? Esta es una pregunta bíblica que fue planteada hace miles de años y que, a pesar del tiempo transcurrido, tiene vigencia en nuestros días.

La respuesta es inmediata:Con guardar tu Palabra (Salmo 119:9).

Conclusión:
Si deseamos un mundo mejor, con seres humanos más buenos,la solución va mucho más allá de lo que el hombre ve y decide. La respuesta está en que él se vuelva a Dios y santifique todas las áreas de su vida, aceptando los recursos que Dios mismo ha provisto en favor de la humanidad.

El que desecha la santificación está desechando abiertamente a Dios (1ªTes. 4:8). Las Escrituras hacen énfasis en que “sin santidad, nadie verá a Dios” (Hebreos 12:14) La santificación de los santos no es un idealismo; es una necesidad vigente para toda persona en este tiempo y es posible alcanzarla y vivirla. Eres tú quiendecide.