Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

21 de Marzo de 2005
LA PERFECTA PASCUA DE JESÚS

por Sam Gustafsson H.

Debo aclarar que el nombre que se usa para denominar esta festividad, "Semana Santa", no figura en la Biblia. El nombre correcto de esta fecha, donde se conmemora la muerte del Señor Jesús en la cruz y su resurrección, es la celebración de Pascua, festividad judía anual instituida por Dios a través de Moisés, unos 1.400 a.C., cuando sacó a su pueblo de Egipto y de la esclavitud.

Este día os será memorable, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.
Éxodo 12:14.

Algunos usan la palabra Pascua para referirse a Navidad. Por ejemplo, las tarjetas que se envían dicen "Feliz Pascua" o la costumbre de disfrazarse de "Viejo Pascuero", o el "Pan de Pascua" que no debe faltar en la Navidad. Todo esto no tiene ninguna relación con La Pascua. Cabe mencionar algo muy importante que La Pascua (o Semana Santa) es la única fecha que coincide en su celebración conjuntamente con Pentecostés, festividad judía que se celebraba "cincuenta días después" de Pascua. No se debe confundir Navidad (fecha incierta) con Pascua.

Que la crucifixión del Señor haya acontecido justamente en la celebración de Pascua, posiblemente correspondiente a la del año 30 d.C., no fue una mera casualidad, sino que estaba en los designios de Dios que así sucediera desde antes de la fundación del mundo.

¿Por qué? La pascua judía tenía un valor intenso para el pueblo judío, ya que era una fiesta que tenía por principal motivo el no olvidar nunca cómo Dios con mano poderosa los sacó de Egipto, pero el punto principal es que la Pascua instaurada al salir de Egipto anunciaba la "real" Pascua que vendría.

El cordero que tuvieron que sacrificar y con cuya sangre debieron untar los postes y dinteles de sus casas para que no muriera el primogénito y pasará por alto (de ahí viene la palabra al castellano, pascua) y otras ordenanzas que encontramos en Éxodo 12, nos hace entender el porqué Cristo padeció en esa, su última Pascua.

La iglesia que está conformada por aquellos que hemos tenido la gracia de aceptar a Cristo como nuestro único Salvador y ser añadidos al Cuerpo de Cristo, debemos compenetrarnos en la historia de la institución de la Pascua judía. Esto nos ayuda a entender la tremenda diferencia que hay entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto.

NO FUE COINCIDENCIA

La razón divina para tomar la festividad de Pascua es que no había otra para ofrecer en sacrificio el Cordero de Dios. Le pertenecía morir justo en Pascua (para eso fue instituida) y para dar término a algo provisorio (que sí funcionaba anualmente, a pesar que era la sombra de lo venidero) y dar comienzo a algo mucho mejor, lo perfecto.

Un par de citas al respecto: "pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios". Hebreos 10:12, y "La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec". Hebreos 6:19, 20. La carta a los Hebreos nos muestra la enorme superioridad y perfección absoluta que hay en el Nuevo Pacto comparado con el Antiguo.

Esas palabras que Jesús dice cuando estaba celebrando con sus discípulos esa Pascua, (no olvidemos que el Señor estaba celebrando la acostumbrada Pascua judía), hace cambiar toda la historia de la humanidad. Nunca antes ni después ha habido palabras tan grandiosas como estas, cuando Jesús irrumpe con algo que nunca antes, por más de 1.400 años, se había oído y hecho: "Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí." Lucas 22:19, y luego dice "porque esto es mi sangre del nuevo pacto". Mateo 26:28.

Me imagino que deben haberse sorprendido los discípulos cuando oyeron esto. ¿Se habrá equivocado el Maestro? ¿Qué quiere decir con eso? Los Evangelios nos relatan que les costó mucho entender todo el camino de padecimiento y muerte del Señor. Solamente cuando lo vieron resucitado comprendieron todo.

EL PADECIMIENTO FUE NECESARIO

¿Hemos entendido nosotros el precio de nuestra salvación, el perdón de los pecados? Creo sinceramente que cuánto más leemos y estudiamos su padecimiento, tanto más valoramos la salvación, pero la plenitud del conocimiento será cuando le veamos cara a cara, y notemos las marcas que le dejó la cruz. (Zacarías 13:6).

La salvación no queda realizada en la celebración de esa Pascua, sino que ahí comienza el tramo más difícil de lo que Él mismo les había enseñado y nos enseña: Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días. Marcos 8:31.

El apóstol Pablo en la segunda parte de 1ª Corintios 5:7 inspirado por el Espíritu Santo, magistralmente nos enseña como la "sombra" toma forma de cuerpo real, tangible y efectiva al decir: "...porque NUESTRA PASCUA, que es CRISTO, ya fue sacrificada por nosotros. No celebramos la pascua judía, sino la Pascua nuestra que es Cristo. NUESTRA PASCUA ES REALMENTE DIFERENTE, ¡QUÉ MOTIVO DE AGRADECIMIENTO Y ALABANZA PRODUCE EL TENER A CRISTO COMO "NUESTRA PASCUA"!

ANTES DE LA TUMBA Y LA GLORIA

Del domingo al miércoles, Jesús pasó las noches en Betania, alrededor de tres kilómetros de Jerusalén, en el lado opuesto del Monte de los Olivos. Hay eruditos que piensan que tal vez se hospedó en casa de María, Marta y Lázaro.

La noche del jueves oró en el huerto de Getsemaní. Las noches del viernes y el sábado el cuerpo de Jesús descansó en la tumba del huerto que estaba en el Gólgota.

Pero veamos sus actividades día a día:

El domingo de esa última semana, aconteció lo que se llama "la entrada triunfal en Jerusalén (Mateo 21:1-11; Marcos 11:1-10; Lucas 19:29-40; Juan 2:12-19).

El lunes Jesús purifica el templo (Mateo 21:12, 13; Marcos 11:15-17; Lucas 19:45, 46).

El martes hay una serie de sucesos en la que Jesús actúa. En el templo los principales sacerdotes y ancianos del pueblo lo atacan preguntándole quién le había dado esa autoridad (Mateo 21:23-27; Marcos 11:27-33; Lucas 20:1-8). Muy interesante la respuesta del Señor, ¡vale la pena leer las citas! Además alcanza a enseñar con el método que Él usaba, las parábolas (Mateo 21:28-23:36; Marcos 12:1-40; Lucas 20:9-47) diciéndoles cosas muy fuertes. Aparecen ciertos griegos (extranjeros que simpatizaban con el judaísmo) que quieren ver a Jesús. (Juan 12:20-26). Luego tenemos el formidable discurso escatológico en el Monte de los Olivos (Mateo 24; Marcos 13; Lucas 21:5-38). Mientras tanto ese martes Judas negocia la entrega de Jesús (Mateo 26:14-16; Marcos 14:10, 11; Lucas 22:3-6).

El miércoles no tenemos relación de alguna actividad del Señor. Muy posible que estuvo en Betania. (Mateo 26:26-29; Marcos 14:22-25; Lucas 22:14-20).

El jueves se celebra la última cena. En San Juan, los capítulos 13 al 17, Jesús se dirige a sus discípulos en el aposento alto (Mateo 26:36-46; Marcos 14:32-42; Lucas 22:39-46; Juan 18:1). En la noche la tristeza y oración de Jesús en Getsemaní (Mateo 26:47-56; Marcos 14:43-52; Lucas 22:47-53; Juan 18:2-12). La traición de Judas y Jesús es arrestado (Mateo 26: 57-27: 2, 11-31).

El viernes Jesús es enjuiciado por romanos y judíos. La negación de Pedro (Marcos 14:53-15:20; Lucas 22:54-23:25; Juan 18:13-19:16) y la horrible CRUCIFIXIÓN DE JESÚS (Mateo 27:31-56; Marcos 15:20-41; Lucas 23:26-49; Juan 19:17-30).

DOMINGO: LA RESURRECCIÓN (Mateo 28:1-10; Marcos 16:1-11; Lucas 4:1-12; Juan 20:1-18) ¡VICTORIA COMPLETA!

versión para imprimir