Asamblea de Dios Autónoma de Santiago

UN AÑO MÁS, UN AÑO MENOS

 

Se ha cumplido un nuevo ciclo de vida.
Ha terminado un año y comenzado otro y es natural hacer un balance.

En nuestro caso, nuestra iglesia Asamblea de Dios Autónoma de Santiago tuvo grandes desafíos y grandes respuestas de parte de Dios, lo que nos alienta a seguir en esa misma senda.

Dentro de lo destacable están las actividades de la Escuela Dominical, las colonias de niños, el Congreso Nacional de Jóvenes de Pichidegua, y por supuesto todo lo relacionado con los lolos y nuestras reuniones en los diversos locales y anexos.

En el futuro, de nuevo hay desafíos a todo nivel, partiendo por el Campamento de Lolos, las colonias de la Escuela Dominical. Ambas actividades se efectuarán en nuestra parcela de Pichidegua.

También está Misiones 2007, donde nuestros jóvenes, junto a muchachos y muchachas de otros lugares, deberán cumplir con el mandato de Jesús de ir y hacer discípulos en Cabrero y en Parral.

Pero no sólo para los jóvenes es esta imperiosa orden, sino que también para todos los hermanos y hermanas, máxime cuando este año cumplimos 68 años, desde que nuestra iglesia fue constituida por el misionero Albino Gustafsson, el 1 de enero de 1939.

Sabemos que nada es fácil. Ya el apóstol Pablo lo dijo a los efesios: "Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales".

Cada día que pasa y cada año que transcurre nos acerca más a la segunda venida de Cristo. Esto que tal vez hemos escuchado muchas veces, se va a cumplir, tal como el mismo apóstol Pablo se lo escribió a los corintios: "Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados".

Por eso, un nuevo año es una nueva oportunidad para predicar el evangelio en todos los ámbitos y a través de todos los medios de comunicación, pero también estamos más cerca de su venida.

¿Es capaz de decir amén a las afirmaciones anteriores?