El
domingo 13 de agosto de 1972, a las 16:30 horas se inauguró
el Templo Matta, donde se realizan las reuniones de la iglesia
Asamblea de Dios Autónoma de Santiago. De eso hace ya 35 años.
Una gran cantidad de hermanos e invitados especiales presenciaron
el tradicional corte de cinta hecho por el pastor Samuel Gustafsson
acompañado del presbiterio.
Fue un gran paso de fe que se concretaba luego de muchos
sacrificios y esfuerzos, pues se trataba de un local muy céntrico
con capacidad para unas 1.100 personas en sus tres niveles
y donde la milagrosa mano de Dios estuvo siempre presente,
desde un comienzo. De esta manera, el Teatro Avenida Matta
pasó a denominarse Templo Avenida Matta.
Fue un inmenso desafío el pasar de un local en el barrio
San Eugenio a otro en Santiago centro, ubicado en una de las
avenidas importantes de Santiago, sin embargo, para Dios fue
algo muy natural, a pesar de que para la iglesia capitalina
y el país, en general, no eran tiempos de bonanza.
El deseo de tener un templo databa de 1958, cuando el pastor
Albino Gustafsson veía cómo el local de calle Gaspar de la
Barrera 3069 se hacía estrecho, ya que con unas 150 personas
su capacidad se copaba.
Sólo en 1969 se supo que el ex-teatro Matta estaba a la venta,
ya que las funciones tanto de teatro como de cine no daban
para mantenerlo abierto. De ahí hasta su inauguración como
Templo pasaron tres años donde muchos hermanos y hermanas
trabajaron dedicando sus horas libres para remodelarlo y limpiar
la estructura.
En lo económico también se vivía la presión. La congregación
hacía sus aportes y también los niños que celebraban sus cumpleaños
echando en una alcancía, con forma de templo, las monedas
correspondientes a sus años de vida. En Orebro, Suecia, el
pastor Sven O. Svensson también llevaba adelante una campaña
para reunir el dinero. Pero Dios también se hacía notar haciendo
que un desconocido aportara la cantidad justa que faltaba
para pagar la deuda.
Luego de la inauguración y dedicación del edificio para la
obra de Dios, hubo dos semanas de intensa campaña para darse
a conocer en el vecindario, donde la hermandad debió seguir
trabajando para entregar el verdadero evangelio a quienes
vivían en los alrededores de esta edificación que había pasado
de teatro a puerta del cielo.
El tiempo ha pasado y en su altar, muchas personas han recibido
a Cristo como su salvador personal. Muchos han tomado importantes
decisiones en sus butacas. Muchos han disfrutado de sus dependencias
como profesores o alumnos de la Escuela Dominical. También
los componentes del coro, los músicos, los colaboradores.
Muchos retiros, vigilias, congresos e institutos bíblicos
se han realizado en él. Muchos hombres y mujeres han contraído
el sagrado vínculo del matrimonio. Muchos hermanos y hermanas
que han partido a la presencia del Señor han sido velados
en su nave central.
A 35 años de su inauguración, las dependencias
del Templo Matta todavía pueden albergar a muchas más almas
de las que pensamos, porque ese fue el motor: llenar sus butacas
con hombres y mujeres que necesitasen a Cristo, tal como fue
el sueño de quienes pensaron en ampliarse, porque el templo
anterior les había quedado estrecho.
Si esto lo puede seguir haciendo nuestra congregación, entonces
se probará una vez más el milagro de la adquisición de este
edificio que alberga a la Asamblea de Dios Autónoma de Santiago.