En
Chile, septiembre es el tradicional de la Patria, pero también
para los cristianos este noveno mes del año representa el
mes de la Biblia.
La historia recuerda el 26 de septiembre de 1569 cuando
en la ciudad suiza de Basilea se terminó de imprimir en español
"La Biblia del Oso", que en su tapa mostraba un oso de pie
comiendo miel desde un panal.
Ese texto fue una traducción de Casiodoro de Reina, un religioso
español protestante nacido en Sevilla en 1520 y fallecido
el 15 de marzo de 1594.
Eran 2.600 ejemplares que fueron perseguidos por la Inquisición
y se calcula que en este momento no habría más de seis en
el mundo.
¿Por qué publica la Biblia en otro país?
Porque este monje de la Orden de San Jerónimo había encontrado
el verdadero camino en la lectura de la Biblia. Por esta razón,
dejando sus hábitos arranca de la Inquisición española. Huye
a Inglaterra, luego pasa a Estrasburgo, y finalmente llega
a Basilea.
Eran tiempos en que se pagaba con la vida la osadía de leer
el libro sagrado o tener un ejemplar de la Biblia.
Tal vez hoy estas situaciones parecen sacadas de libros de
cuentos, pero fueron realidades.
Incluso en nuestros días, la Biblia no puede ser distribuida
en todos los países del mundo, ya que hay muchos en los cuales
es un delito tener una.
¿Qué hacemos nosotros por nuestra Biblia?
Oremos para que todo ser humano tenga acceso libre a una Biblia
y nosotros que lo tenemos, honremos cada día este libro sagrado,
leyéndolo, no sólo este mes, sino cada día.